martes, 6 de agosto de 2013

CAPITULO 80º :"NUESTRA CONFIDENTE"



Narra la escritora:

___________(tu nombre) se sentía completamente feliz estando entre los brazos de su amado. Hoy había sido una de las mejores noches de su vida. Sintió como Justin le acariciaba delicadamente la espalda, dibujando diversas figuras en ella con su dedo indice. 

Aspiro el perfume que emanaba el cuerpo desnudo de su novio. Era un dios sin duda. No podía creer la suerte que había corrido al toparse con el. 

—Hueles tan bien—dijo ella. Justin soltó una divertida y despreocupada carcajada.
—¿Enserio, linda?—cuestionó el. Nunca le había dicho lo bien que olía.—Tú igual hueles delicioso... me dan ganas de comerte—comentó. __________(tu nombre) sonrió ante el comentario de su prometido.
—Te amo, Justin—le dijo alzando su cabeza, mirando a Justin fijamente a los ojos.—Te amo como nunca he amado a nadie, mi amor.
—Yo igual te amo con mi vida entera, cariño—sonrió.

Ella se acerco lentamente a Justin, como queriendo detener el tiempo y grabar en su memoria cada instante que pasaban juntos, cada palabra dicha, cada beso, cada mirada, cada caricia. 

Y pensar que el tiempo se había ido tan rápido.  Era increíble que estuvieran por casarse y ser padres. Estaban por comenzar el principio de una vida juntos y con su bebé, como una pequeña familia. Eso les emocionaba tanto a ambos.  Los llenaba de alegría el tan solo verse envejecer juntos, rodeados de sus nietos.

Ambos rozaron sus labios, sellándolos en un tierno beso, uno con tanta ternura que ha __________(tu nombre) le dieron ganas de llorar en ese preciso momento. Joder, que bien sabían aquellos carnosos labios de aquel rubio de ojos miel.


...Al día siguiente...


La mañana se les había ido completamente rápido. ___________ aún seguía buscando que ponerse mientras Justin estaba en la ducha. Hoy era la boda de Bonnie, su mejor amiga desde hace ya un año y medio. 

Por fin encontró algo que ponerse entre tanta ropa. Se había decidido por un hermoso vestido color rosa pálidohttp://www.polyvore.com/cgi/set?id=92744739&.locale=es. En verdad le quedaba muy bien. Ya que resaltaba el color cremita de su piel, le daba un toque más dulce. Dejo caer su cabello detrás de su espalda. Haciendo que sus delicadas ondas se acomodaran como mejor les gustara. Se maquillo de forma muy natural, sin exagerar en nada.

Después de unos cuantos minutos más, Justin salió el cuarto de baño, vistiendo un elegante traje negro. Se había peinado un poco más que los demás días. Sin duda alguna se veía guapisimo. Hermoso.

—¿Por qué tienes que ser tan guapo?—preguntó ella, cuando Justin se sentó en el borde de la cama. El solo sonrió con aquella sonrisa torcida que tanto le gusta a __________(tu nombre).

Justin se levanto de la cama y se acerco hasta donde estaba ella, la abrazo delicadamente, rodeando su cintura mientras recargaba su cabeza en su hombro.

—Creó que puedo sentir tu pansita—dijo Justin, con una enorme sonrisa.
—Apenas si he subido uno o dos kilos, no creó que se note demasiado—aseguró.
—Sera el bebé más hermoso del mundo—afirmo Justin—, sera feliz con nosotros.
—Justin...—lo llamó.
—¿Qué ocurre, preciosa?—cuestionó el, un poco preocupado.
—Prométeme que jamas volveremos ha separarnos—pidió ________(tu nombre), apenas en un susurró.

Si, ella tenía miedo y tenía razón para tenerlo; ellos eran personas publicas y los chismes los envolvían por doquier. Habían superado todo aquello de lo cual el mundo entero hablaba, habían superado a Cody, Selena,  Alex e incluso a Chris y a Harry. Ahora eras una pareja feliz, a punto de casarse y tener un bebé, pero... eso no significaba que los problemas se irían, no. Sino más bien que tendrían que estar mucho más unidos que nunca, por ellos y por aquella pequeña criatura que crecía dentro de __________(tu nombre).

—Te lo juro, princesa—dijo Justin con voz aterciopelada pero firme, mientras con sus brazos la rodeaba delicadamente. 

_____________(tu nombre) recargó su barbilla sobre el hombro de Justin mientras lo rodeaba por la cintura. Era tan grato sentirlo cerca. Sin duda alguna él se había convertido en lo más valioso que ella podía haber llegado a poseer. Era su mayor tesoro, el cual debía cuidar bien para que nadie lograra quitárselo jamas. 

Aveces a ella le costaba mucho poder asimilar que su vida  hubiese cambiado tan drásticamente en unos cuantos años. Pero sin duda nunca se arrepentiría de nada. 


***

La fiesta estaba en su punto más alto. Las parejas bailaban al ritmo de la música tenue y algunos otros platicaban enigmáticamente, mientras que unos más se tomaban fotos y ese tipo de cosas que se acostumbraban hacer en las fiestas.

_____________(tu nombre) observaba como su mejor amiga, Bonnie, recibía y correspondía a los abrazos de todos sus amigos e invitados mientras esperaba su turno para poder llegar hasta ella. A su lado estaba Justin, tomándola de la mano mientras miraba distraído a algún lugar del enorme y ostentoso salón de eventos. Lo más probable es que se sintiera un poco incomodo y ella lo entendía perfectamente. Eran famosos y por lo general la gente "normal" no se espera ver a "Justin Bieber y a ________(tu nombre) _________(tu apellido)" paseándose en una boda de la soleada Los Ángeles. Así que cuando todos percibieron la presencia de ambos en la iglesia, comenzaron a murmurar y algunos otros los miraban de una forma muy indiscreta.

Sin embargo, Justin intentaba actuar como si nada ocurriera e intento distraer a su novia con sus comentarios sonsos y sus sonrisas traviesas. Era tan perfecto, joder.

—¿Te sientes bien?—pregunto ________(tu nombre), sacando a Justin de sus pensamientos.
—Eh.... si, es solo que tener a tanta gente mirándonos me hace sentir un bicho raro —comentó el, mientras le dedicaba una bonita sonrisa.
—Afuera no parece haber tanta gente, tal vez podamos salir—sugirió.
—Si, buena idea—se apresuro a decir.

Y por fin llego su turno de ambos. En cuanto Bonnie se dio cuenta de que eran ellos se apresuro a dibujar una enorme sonrisa en sus labios, dejando ver sus perlados dientes.

—¡Viniste!—dijo entusiasmada.
—No me perdería la boda de mi mejor amiga por nada del mundo—dijo ________(tu nombre).
—¡Te hubiera matado si no hubieras venido!—amenazó—... por cierto... hola, tu debes ser Justin Bieber—obviamente sabía que era él.
—Es un gusto—sonrió amablemente—, muchas felicidades—les deseo.
—Gracias—dijeron al unisono Brad y Bonnie.
—Me alegra tanto verlos tan felices—aseguró __________.
—Ella me hace el hombre más feliz del mundo—afirmo Brad, mientras rodeaba a su amiga por la cintura.
—¡Eres tan exagerado!—se quejó Bonnie.
—Eres muy amargada, mi vida—le dijo el.
—Si, si, claro—le saco la lengua, como niña pequeña—. Pero ahora, tú debes casarte con Justin, no puedes dejarme sola en esto del matrimonio—comentó ella.

Fin de la narración de la escritora.

Narra ________(tu nombre):

Miré a Justin por unos pocos instantes, no estaba segura de si poder decirle a Bonnie sobre nuestros  planes de casarnos. En realidad, era un completo hecho desde hace ya varios meses, aunque sin embargo, solo lo sabía la familia de mi novio.

Justin asintió mientras me dedicaba una de sus preciosas sonrisas.

—De hecho, ya tenemos fecha—comenté.
—¿Si?—preguntó Brad, algo sorprendido.
—¿Y porque demonios no me lo habías dicho?—preguntó Bonnie, fingiendo indignación—. Se supone que debiste habérmelo dicho hace un tiempo, ¿no crees?
—Aún no queríamos decir nada, así que... en teoría eres una de las pocas personas que lo saben.
—Espero por lo menos ser invitada de honor—supuso.
—¡Pero claro!—aseguré.
—Genial—sonrió—, ahora solo falta.... Justin, prométeme que jamás volverás a hacer sufrir a mi mejor amiga—le pidió.

Me dieron ganas de abofetear a Bonnie en ese mismo momento. Joder, eso era pasado, ahora lo que importaba es que él y yo estábamos juntos y esta vez para siempre.

Sentí como Justin se tensaba a mi lado al recordar aquel doloroso tiempo en el cual estuvimos separados, sin duda los peores meses de mi propia vida, aquellos en los que me sentía como una muerta. 

Apreté la mano de Justin fuertemente entre la mía. 

—Te lo prometo—aseguró Justin—, voy a cuidar de ella y jamás la volveré a dejarla ir.

Esto comenzaba a incomodarme, no quería que los recuerdos dolorosos comenzarán a surgir justo ahora, cuando estábamos en nuestro mejor momento. Cuando nos esperaba un futuro juntos.
***

La tenue música comenzó a sonar. Justin tenía atrapado mi cuerpo entre sus manos, tan firmes. Nos balanceábamos de un lado al otro. Dios, todo era tan perfecto. 

En aquellos momentos solo existíamos el y yo, para siempre. Los recuerdos de la primera vez que lo conocí me invadieron. Aquel primer beso que nos dimos. Nuestro primer viaje juntos. Aquella  noche en la playa, cuando nuestros cuerpos se fundieron en uno solo. Nuestra primera vez. La misma luna llena que hoy podíamos observar ante nuestros ojos... era la misma que había sido la confidente de nuestro amor.

                                                FIN

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