—Mi universo nunca será el mismo. Me alegra que hayas venido—le susurré dulcemente a mi pansita, mientras la acariciaba con sumo cuidado.
Y ahora no se notaba nada, simplemente nadie podría sospechar nada porque... no había nada de que sospechar ahora. Pronto mi bebé comenzaría a crecer dentro mío, sería entonces cuando el mundo enteró hablaría. En verdad me importaba poco que fuese lo que fuese que comentarán. Aunque lo único que me inquietaba era la reacción de las beliebers y mis fans. Ellos eran parte importante de todo esto.
Una vez que volví en mi, regrese a la habitación y tome mi guitarra. Se me había venido la letra de una canción a la cabeza. Suspiré y deje que fluyera.
—Just then,
everything was absolutely perfect.
I felt inside me,
are so small and so fragile,
as a delicate flower.
I'll protect you with my life,
you will feel safe in my arms,
I will keep you safe, I promise.
I loved you from the start.
You know, was something magical.
I thank God for having you with me,
because my world will never be the same.
I'm glad you came.
We will love you like nobody else can,
are part of ourselves.
A small fruit of a love so great,
so pure and noble.
A small fruit of a love so great,
so pure and noble.
I'll protect you with my life,
you will feel safe in my arms,
I will keep you safe, I promise.
My heart beats for you and me,
are one, dear.
I promise to protect everyone,
I swear by the most sacred thing in my life,
for that love so pure and noble,
of which you are legacy—canté. Hacía tiempo no lo hacía porque de verdad lo deseara, sino que se había convertido en una obligación. Pero ahora la letra corría sola por mi cabeza. Cada acorde en la guitarra mi cabeza lo hacía encajar bien con la letra. Suspiré satisfecha.
...Horas más tarde...
El tiempo se me había ido rápido. Simplemente mi bebé ocupaba la mayor parte de mi interés. Se había vuelto una de mis dos únicas prioridades ahora. Justin y esa pequeña criaturita que habitaba dentro de mi, solo ellos.
Decidí comenzar a cambiarme para esperar ya lista a Justin, así que empecé a buscar algo que ponerme. No fue difícil escoger algo, pues con tal de que fuera cómodo no me importaba mucho mi aspecto. Me puse esto: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92652906&.locale=es y deje mi pelo suelto. No me maquille, me sentía bien así.
Mientras seguía observando mi abdomen cubierto por la ropa, sentí como alguien me abrazaba por detrás. No me asuste, conocía a la perfección ese dulce y tierno abrazo. Me había envuelto en el tantas veces, me había hecho sentir tan segura, tan amada.
—Mi amor, hola—sentí sus labios presionar dulcemente mi mejilla izquierda.
—Hola, lindo—con mis manos sujete su abrazo, como si no quisiera que me soltara nunca.
—¡Ow!—exclamo—te ves muy bonita vestida así, mi amor—comentó el.
—Gracias—dije sonrojandome un poco.
—Estoy muy ansioso de ver como crece tu pansita—era tan adorable. Sin duda la persona más noble que podía existir en la tierra. Tan noble y tan tierna.
—El tiempo se pasa rápido—afirme—, cuando menos lo esperemos tendremos a nuestro bebé junto a nosotros—me refería a cuando ya hubiera nacido.
—Nuestro hijo o hija nacerá con mucho amor—aseguró sonriente.
—No lo dudo—sonreí.
—Será tan hermosa como su mamá—sonrió divertido, mientras volvía a besar mi mejilla.
—Y tan tierna, dulce y noble como tu, Just—y era cierto, Justin poseía cualidades sobre naturales, era alguien más especial de lo que yo había pensado. Irradiaba tanta luz.
—Vamos linda, no podemos llegar tardé—se refería a su sorpresa, creó.
—¿A donde vamos?—pregunté con curiosidad.
—No te lo diré, sino ya no será sorpresa—lo fulmine con la mirada. El solo sonrió de nuevo y me dio un beso fugaz en los labios.
—Vamos—sonreí de igual manera, no podía enojarme con el nunca.
Bajamos las escaleras y salimos de casa. Justin me abrió la puerta del copiloto de su auto y me ayudo a subir. Después lo rodeo y subió igualmente. Comenzó a manejar hacía algún lugar de la ciudad. Platicamos de algunas cosas, nada muy interesante. Llegamos en 30 minutos, Justin aparco en un lugar disponible y bajamos.
Era un pequeño parque. No había mucha gente, estaba casi vació. Justin me tomo de la mano y con la otra abrió la cejuela del auto. Sacó una pequeña canastita y una manta. Cruzamos la calle y entramos por debajo de un letrero que decía "Welcome". El día estaba soleado y la brisa traía consigo el olor a pino y a madera, además del rico aroma de la tierra húmeda.
—Esta hermoso—comenté a Justin. El me sonrió y después se acerco a besar mi frente.
—Lo sé—afirmo el—pero no tanto como tú.
—¡Aww!, eres lindo, Biebs—sonreí enternecida por sus palabras.
Llegamos hasta la sombra de un gran y frondoso roble. Ahí Justin se detuvo y tendió la manta sobre la tierra húmeda. Me ayudo a sentarme juntó a el. Hoy estaba siendo más delicado que cualquier otro día.
—Me gusta estar así contigo—comentó mientras yo me recargaba en su pecho.
—A mi igual—entrelacé mi mano con la suya.
—Sabes, estuve hablando con mamá hace un rato—comentó. Hablaba de Pattie, obviamente—¿Cuando les diremos sobre el bebé?—preguntó.
—No sé—no lo había pensado—. Supongo que no es algo que podamos ocultar—además no era nada malo, al contrarió.
—¿Te parece si vamos a visitarlos?—propuso el.
—Si—sonreí— pero... ¿cuando?
—El lunes, ¿te parece?
—Si, claro—no habían más pendientes. Tenía mi agenda libre hasta próximo aviso.
—Le va a emocionar la idea de tener un nieto—aseguró.
—A mi madre igual—a ella le encantan los bebés.
—Hable hace un rato con Chaz—comentó—, me dijo que Cait tenia algo importante que decirnos.
—¿Si?
—Ajá—asintió—vaya a saber quien que tenia que decir.
—Bonnie nos invito a su boda—se me había olvidado decirle antes.
—¿Quién es Bonnie?—preguntó confuso. Ahora que lo recuerdo nunca se la había mencionado.
—Una amiga de Harry y mía—explique—la conocí el año pasado.
—Lamento mucho no haber estado en ese entonces contigo—se lamentó.
—No—el no tenía la culpa—fui yo la que se alejo.
—Pero yo fui el estúpido que te dejo ir—no me gustaba que siempre se echara la culpa de todo, no era justo—. No luche por ti, me limite a no hacer nada mientras tu te ibas.
—Y por eso fue mi culpa—aseguré—, pero todo eso esta ya en el pasado, Justin. Hay que vivir el presente—ahora estábamos juntos—, ahora estamos juntos, felices, estamos por casarnos y ser padres.
—Te amo—me dijo—. De verdad, nunca pensé encontrar a mi alma gemela. Para mi eres la persona más perfecta que haya existido jamas. Amo tu forma de sonreír, de enojarte, de llorar, amo tu forma de mirarme, de besarme, tus caricias. Te amo y te amare siempre __________(tu nombre).
—Yo te amo a ti, Justin Bieber—hice una pausa—. Por ser tú, amo todo de ti, amo verte despertar a las mañanas, amo cuando me besas tiernamente, amo que me abraces, amo que seas celoso, amo tus ojos, amo escuchar tu respiración, amo tus sonrisas traviesas. Justin, te amo con locura y sé que nunca podre amar con tanta fuerza como te amo a ti.
—¡Awww!, eres tan tierna, mi vida—me beso el pelo.
—Solo dije lo que siento—sonreí.
—Y me alegra que lo digas—apretó mi mano suavemente.
La tarde era más que hermosa. El sol se filtraba entre los arboles haciéndolos lucir perfectos.
El tiempo se paso rápido con su compañía. Comimos sushi que Justin había traído en la canastita y jugo de naranja. Hablamos de miles de temas, la mayoría sin sentido, pero no me importaba en lo absoluto.
—Me gustaría que nuestro hijo se llamé Christopher Josep—comentó Justin.
—Es lindo, me gusta—aseguré—, pero...¿y si es beba?—cuestioné.
—Buen punto—dijo.
—Me gusta el nombre Taylor—comenté—, o tal vez Julieta—los dos eran lindos.
—Los dos me gustan—afirmo y sonrió levemente—Son lindos.
—¿Qué te gustaría que fuera?—le pregunté.
—Yo acepto si es niño o una niña, de cualquier forma tendrá todo mi amor incondicional—aseguró el—. Pero si es niño le enseñare a jugar fútbol, lo llevaré al parque, cuando llegué el momento hablare con el sobre chicas. Le enseñare que debe ser tierno y noble, también—sonrió. Se notaba muy emocionado.—Y si es niña la llevaré a clases de danza, la cuidare de cualquier chico que se le acerque y vigilare que encuentre alguien que la ame como merece—sonreí ante la idea de ver a Justin celar a nuestra hija.
—Serás el mejor papa del mundo—reí—, y el más celoso.
—Yo solo...
—Protejo lo que es mio... lo sé—interrumpí sonriendo, para concluir su idea.
—Dentro de 9 meses, todo va a cambiar—lo sé, es muy cierto.
—Y en 5 meces será nuestra boda—sonreí. El tiempo se había ido rápido.
—Si, linda—sonrió y tomo mi mano—. Parece que fue ayer cuando te pedí matrimonio. El tiempo se va rápido.
—A mi madre igual—a ella le encantan los bebés.
—Hable hace un rato con Chaz—comentó—, me dijo que Cait tenia algo importante que decirnos.
—¿Si?
—Ajá—asintió—vaya a saber quien que tenia que decir.
—Bonnie nos invito a su boda—se me había olvidado decirle antes.
—¿Quién es Bonnie?—preguntó confuso. Ahora que lo recuerdo nunca se la había mencionado.
—Una amiga de Harry y mía—explique—la conocí el año pasado.
—Lamento mucho no haber estado en ese entonces contigo—se lamentó.
—No—el no tenía la culpa—fui yo la que se alejo.
—Pero yo fui el estúpido que te dejo ir—no me gustaba que siempre se echara la culpa de todo, no era justo—. No luche por ti, me limite a no hacer nada mientras tu te ibas.
—Y por eso fue mi culpa—aseguré—, pero todo eso esta ya en el pasado, Justin. Hay que vivir el presente—ahora estábamos juntos—, ahora estamos juntos, felices, estamos por casarnos y ser padres.
—Te amo—me dijo—. De verdad, nunca pensé encontrar a mi alma gemela. Para mi eres la persona más perfecta que haya existido jamas. Amo tu forma de sonreír, de enojarte, de llorar, amo tu forma de mirarme, de besarme, tus caricias. Te amo y te amare siempre __________(tu nombre).
—Yo te amo a ti, Justin Bieber—hice una pausa—. Por ser tú, amo todo de ti, amo verte despertar a las mañanas, amo cuando me besas tiernamente, amo que me abraces, amo que seas celoso, amo tus ojos, amo escuchar tu respiración, amo tus sonrisas traviesas. Justin, te amo con locura y sé que nunca podre amar con tanta fuerza como te amo a ti.
—¡Awww!, eres tan tierna, mi vida—me beso el pelo.
—Solo dije lo que siento—sonreí.
—Y me alegra que lo digas—apretó mi mano suavemente.
La tarde era más que hermosa. El sol se filtraba entre los arboles haciéndolos lucir perfectos.
El tiempo se paso rápido con su compañía. Comimos sushi que Justin había traído en la canastita y jugo de naranja. Hablamos de miles de temas, la mayoría sin sentido, pero no me importaba en lo absoluto.
—Me gustaría que nuestro hijo se llamé Christopher Josep—comentó Justin.
—Es lindo, me gusta—aseguré—, pero...¿y si es beba?—cuestioné.
—Buen punto—dijo.
—Me gusta el nombre Taylor—comenté—, o tal vez Julieta—los dos eran lindos.
—Los dos me gustan—afirmo y sonrió levemente—Son lindos.
—¿Qué te gustaría que fuera?—le pregunté.
—Yo acepto si es niño o una niña, de cualquier forma tendrá todo mi amor incondicional—aseguró el—. Pero si es niño le enseñare a jugar fútbol, lo llevaré al parque, cuando llegué el momento hablare con el sobre chicas. Le enseñare que debe ser tierno y noble, también—sonrió. Se notaba muy emocionado.—Y si es niña la llevaré a clases de danza, la cuidare de cualquier chico que se le acerque y vigilare que encuentre alguien que la ame como merece—sonreí ante la idea de ver a Justin celar a nuestra hija.
—Serás el mejor papa del mundo—reí—, y el más celoso.
—Yo solo...
—Protejo lo que es mio... lo sé—interrumpí sonriendo, para concluir su idea.
—Dentro de 9 meses, todo va a cambiar—lo sé, es muy cierto.
—Y en 5 meces será nuestra boda—sonreí. El tiempo se había ido rápido.
—Si, linda—sonrió y tomo mi mano—. Parece que fue ayer cuando te pedí matrimonio. El tiempo se va rápido.
...Por la noche...
Habíamos regresado a casa algo tarde, por lo cuál en cuanto llegamos subimos a la habitación. Estaba algo cansada, ya que después de comer dimos un paseo por el parque y caminamos bastante. Me dispuse a buscar mi pijama y entrar al baño a cambiarme. Y así lo hice. Justin estaba parado junto al tocador, solo traía bóxer, se veía ardiente, lo confieso.
Me acerque a el y lo rodeé por la cintura con mis brazos. El sonrió y giro sobre sus talones. Con un movimiento sutil se apodero de mis labios. Comenzó a besarme dulcemente, pero al paso de los minutos se fue perdiendo la inocencia de nuestros besos. Justin me cargó, mientras yo enroscaba su dorso con mis piernas. Se acerco hasta la cama y me deposito con suma suavidad sobre ella.
Fin de tu narración.
Narra Justin:
Deposite a __________(tu nombre) con suavidad sobre la cama, mientras mis manos se metían dentro de su remera y proporcionaban caricias delicadas a su espalda. Sus labios se acoplaron a mi cuello y me proporcionaban pequeños besos húmedos. Me sentía en la gloría entre sus brazos. En pocos minutos nuestras ropas ya estaban esparcidas por la habitación. __________(tu nombre) estaba sobre mi y yo acariciaba sus muslos con mis manos. Podía oler el perfume que emanaba su cuerpo, olía tan bien, era una mezcla de violetas y Jazmines exquisita.
Y así fue, hice el amor con la persona que más amaba en esta vida, con la cual quería compartir cada momento, con quien estaba por casarme y tener un hijo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario