Chris se acerco a nosotros, mientras su "novia" estaba con Alex.
—¿Y tu novia?—pregunté.
—No es mi novia—negó el.
—Lo que tu digas—rodé los ojos.
—¿Qué más te da si es mi novia o no?...¿estas celosa?—preguntó un poco molesto.
—Calma, bro—sugirió Ri.
—¿Por qué?—aún un poco molesto—. Solo le hice una pregunta.
—Pero te estas exaltando—le recordó mi amigo—. Respira.
—Estoy bien—aseguró.
—No lo estas—intervine.
—¿Te importo tanto o por qué no me dejas?—cuestiono.
—Claro que me importas, eres mi amigo—uno de mis mejores amigos.
—¿Y?
—¿Como qué "y"?—esta vez, yo igual comenzaba a enojarme.
—Ya, olvídalo—miró a otro lado—. Es imposible estar bien contigo.
—Yo estaba bien—y lo sabe—. Tu eres el que comenzó con tu actitud de niño malcriado.
—Eres una inmadura—comentó el.
—Me da igual lo que pienses de mi—siempre me ha dado igual.
—Ya sé—dijo ya un poco más calmado.—Nunca te he importado lo suficiente—¿esta hablando enserio?, ¿nunca me ha importado lo suficiente? Idiota.
—Eres un idiota—lo insulte—¿Cómo que nunca me has importado lo suficiente?
—Así es y...ya, deja de molestar.
—¡Siempre me has importado lo suficiente...y más!—mi tonó de voz subió, solo un poco—. Por ti corte con Justin, por ti he peleado miles de veces con el, por ti estoy aquí, ¿eso no es suficiente?
—No. Lo siento.
—¿Qué es lo suficiente para ti?
—Nunca voy a poder estar contigo, así que nunca será suficiente...tu me ofreces amistad mientras yo lo que quiero es...amor o lo que sea que estoy sintiendo...—sus ojos estaban cristalizados.—No puedo—me miró.
Entonces recordé las palabras de Ryan; "Ofrecer amistad a quien pide amor es como dar pan a quien muere de sed." El tenia razón, a pesar de que ahora eramos amigos...Chris siempre iba a estar mal por el simple hecho de que aún siente algo más fuerte por mi. Simplemente...yo le estaba ofreciendo que fuera mi amigo, pero al estar cerca de el...iba hacer que sus sentimientos fueran creciendo junto con nuestra "amistad", ¿me entienden?
—Chris...—quería llorar.
—Hablemos en otro lado, ¿quieres?—la gente nos observaba atentamente, eso me incomodaba y supongo que a el también.
—Si, vamos—acepté.
—Bro—le hablo a Ryan—iremos a ver las tiendas de abajo...los vemos en un rato.
—Ok, bro—nos miró—De seguro estaremos sufriendo en las tiendas para...chicas—hizo una mueca de...¿asco?
—Mi más sinceró pésame—se burló Chris.
—Idiota—lo insulto Ri.
—Pendejo.
—Mejor cállense—sugerí.
—Ya, vamos—aceptó.
Justó cuando yo iba a comenzar a caminar por mi lado—manteniendo una razonable distancia con Chris—el me tomó de la mano y comenzó a caminar conmigo, a mi paso. No dijo nada, solo se limitó a observar las tiendas comerciales. Yo, simplemente tampoco dije nada, no era capaz de decirle "Oye, suéltame". Sería herirlo y no quiero eso. Yo sé, podría salir en una revista o programa de chismes y se inventarían miles de historias pero...¿que más da?, ya lo hice y no hay marcha atrás.
—¿Quieres un helado?—me ofreció Chris.
—¿Eh?—me había sacado "de golpe" de mis pensamientos—. Si, gracias.
—Bien.
Ese maldito silencio incomodo, lo detesto. Aunque...siempre es mucho mejor que segur con temas más incómodos aún. Siempre.
—¿Te molesta que te tome de la mano?—¡Mierda!, tema muy incomodo.
—Mmm...no—mentí.
—Mientes—rió.
—Da igual Chris...ya me estas tomando de la mano—habíamos recorrido medio centro comercial así.
—Pero puedo soltarte—y si, me soltó.
—Como quieras...la verdad, como te dije...me da igual—aseguré con voz pasible.
—Yo se que no—de nuevo, tomo mi mano.
—Tu terminas con mi auto-control—le reproche.
—Una pregunta...
—Dime.
—¿Por qué Bieber y no yo?—cuestiono con desenfado.
—Son diferentes...como polos opuestos, ¿me entiendes?
—Explícate.
—El amor que Justin siente por mi es puro y reciproco, Chris. Con el me siento protegida, me siento completa. El me hace bien—explique lo que sentía.
—¿Y yo soy...el malo?—yo no lo veía así, más bien es difícil de clasificar a Chris.
—Contigo...todo es más complicado, es más tentador y peligroso. Contigo siento miles de emociones encontradas...confundo la amistad con el amor y eso me hace morir de remordimiento, nunca puedo estar tranquila conmigo misma cuando estoy contigo.
—Tranquila, solo somos amigos—me reconfortó.
—¿Que hay de Emma?, ¿es tu novia?—solo quería cambiar de tema.
—No es mi novia—respondió—. Es mi amiga, la conozco de hace poco tiempo...pero tenemos mucho en común, con ella es fácil estar bien—en pocas palabras, ella le hacia bien. Igual que Justin a mi.
—Eso me alegra—comenté.
—Y a mi.
—¿Mañana iras a mi concierto?
—Solo si me invitas—miro el suelo—. ¿Qué se supone que cantaras?
—Pues canciones nuevas sobre mi vida en este ultimo año—explique.
Sonó mi celular, justo ahora que la conversación iba por buen camino, ¿genial, no?
—Lo siento—me disculpé.
—No hay problema—sonrió—. Contesta.
#Vía telefónica#
—¿Aló?—conteste.
—Preciosa—era la dulce voz de mi Justin—¿Sigues en el centro comercial?
—Si—respondí—¿por qué?
—Mmm...hay buenas noticias—comentó.
—¿Enserio?
—Acabó de llegar a Los Ángeles—se me dibujo una sonrisa en el rostro.
—¿En donde estas?—pregunté con voz más alegre.
—En el hotel donde darás mañana tu presentación—confesó.
—Quiero verte...
—Iré ahora mismo a la plaza—aseguró.
—Mmm...¿sabes donde es?
—Si, además Scooter quiere que Kenny me acompañe—por seguridad, supongo.
—Ok.
—¿En donde nos vemos?—cuestionó.
—Mmm...cerca del cine, en la zona de restaurantes, ¿vale?—ahí Chris y yo tomaríamos el helado.
—Ok, te veo ahí. No tardo.
—Te quiero—casi susurré.
—Y yo a ti, linda.
#Fin de la llamada telefónica#
Estaba feliz, pronto vería a Justin. El siempre encontraba la manera de arreglar mi día. Era como el sol, mi sol. ¿No les ha pasado? Aveces con los día nublados nuestro estado de animo empeora, pero cuando llega el sol...todo simplemente mejora, de manera involuntaria.
—¿Era Bieber?—cuestiono Chris.
—Si.
—¿Vendrá?
—Si...así que compórtate—me miro mal.—¿por mi?
—Eres chantajista—me reprocho.
—¿Algún problema con eso?
—Ninguno, sonsita—rió.
—Extraño que nos llevemos bien—suspiré.
—Y nos llevaremos bien, ¿vale?—sonó a promesa—. Dejaremos a un lado los temas amorosos, ¿ya?
—Ya.
—Vamos por nuestro helado, entonces...
—El mió lo quiero de fresa—anticipé.
—El mió sera con chocolate—sentenció.
Nos acercamos los dos caminando hacia la heladería. Había una pequeña fila de personas que esperaban poder comprar su helado, así que nos formamos. Cuando llegó nuestro turno pedimos dos helados sencillos y antes de que yo pudiera decir algo Chris ya había pagado y le estaban regresando su ticket junto con su cambio.
—Que tengan buen día—nos saludó la cajera.
—Gracias, igualmente—dijimos al unisono.
—Sabes, iba a pagar mi helado—le retranque.
—Y yo te invite—me recordó—. Yo pagó.
—Te pagare aún así...
—Eres terca—rió.
—Tu igual—me defendí.
Nos acercamos al mostrador donde las señoritas estaban atendiendo. Algunas personas se me quedaban viendo y eso me incomodaba un poco.
—Buen día—saludó—¿de que va ser su helado?—nos preguntó. Chris me dejo escoger primero.
—De fresa—respondí.
—¿Y de topping?
—Mmm...galleta oreo—amaba las galletas de chocolate.
—Ok—me dio mi helado.
—¿El tuyo que va a llevar?
—Emm...sabor fresa y...hojuelas de yoghurt.
—Aquí tienes—le dio su helado.
—Gracias.
Salimos de la heladería y nos acercamos a las mesas que estaban a un lado, cerca de la terraza. Por la cual se podía apreciar la hermosa y soleada ciudad de los Ángeles. Empezamos a comer nuestro helado, mientras yo apreciaba la hermosa y perfecta vista.
—Ahí viene tu novio—me aviso Chris.
Miré hacia donde el tenia puesta su mirada. Efectivamente, mi novio venia junto con Kenny. Era la perfección andando en carne y hueso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario