...Al día siguiente...
Me desperté temprano, eran las 7:00 a.m y Justin aún dormía. Se veía tan adorable. Me levante sigilosamente de la cama y me di una ducha un poco larga, después me puse algo así:http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92653888&.locale=es, también me peine con una coleta algo alta y desprolija, no me maquille, solo me puse brillo labial. Salí sin hacer mucho ruido, pero mi hermoso novio ya estaba despierto. Estaba sentado a los pies de la cama y se le veía adormilado.
—Buenos días, lindo—lo saludé.
—Buenos días—me saludó el y me dedicó una hermosa sonrisa.
—Nuestro avión sale a las 10:00 a.m—le recordé.
—Cierto... lo había olvidado—se rasco la cabeza, se veía tan tierno.
—Voy abajo a hacer de desayunar—le avisé.
—No, no quiero que te vayas.
—Justin, voy a estar a unos cuantos metros de distancia—reí por su pucherito.
—Antes...—se paró de la cama y se acercó a donde yo estaba. Quedamos a nada de distancia, respirábamos el mismo aire.
Poso sus labios sobre los míos. Nos besamos tiernamente, sus labios eran tan suaves, tan cálidos. Cuando nos separamos me dedico una hermosa sonrisa.
—Hueles rico—comentó.
—¿Si?
—Si, hueles a violetas y Jazmines—beso mi frente, una vez más—. Voy a darme una ducha.
—Claro, te espero abajo—sonreí.
Entro al cuarto de baño y yo baje a la cocina. Revise que había por ahí para cocinar y encontré harina para hacer hot cakes. Seguí las instrucciones de la caja al pié de la letra. En poco menos de medía hora estuvieron listos.
—Hule bien—comentó Justin desde la puerta de la cocina. Me asusto.
—¡Me asustaste!—lo regañé.
—¿Tan feo soy?—preguntó acercándose.
—Solo un poco—bromee, era hermoso.
—No lo creó, soy guapo—afirmo con egocentrismo.
—Tienes un ego grande—reí.
—Solo es la verdad—aseguró.
—Eres sonso.
—Soy hermoso.
—Cállate y toma—le tendí el plato con los hot cakes.
—¿Por qué quieres ocultar la verdad?—hablaba sobre lo de "Soy hermoso".
—No la quiero ocultar—sería imposible—, solo no tienes que recordar cada 5 minutos algo que el mundo entero sabe—explique.
—Tú eres preciosa—me alagó mientras dejaba el plato en la barra.
—Y no es necesario que lo divulgue al mundo entero.
—Pero lo haces—me reprocho—, eres perfecta, ¿quién no va notar cuando "la perfección" pasa caminando frente a sus ojos con un sensual movimiento de caderas?, ¡vuelves loco al mundo, cariño!
—Yo no me paseó por ahí y tampoco muevo nada—en verdad no lo hacía, ¿o sí?
—Lo haces involuntariamente, linda—dijo el—, provocas que te miren con admiración.
—No soy un pedazo de carne.
—Y nadie dijo que lo fueras, menos yo—me abrazó por la cintura—. Simplemente eres provocativa sin querer, es parte de ti.
Nos dirigimos a la barra y nos sentamos en los bancos, uno frente al otro. Tome un hot cake y le unte cajeta, igual mi taza de café. Justin hizo lo mismo, solo que el comenzó a hacer mezclas extrañas con cajeta, miel y mermelada de fresas.
—¿Qué haces?—sonreí. El estaba concentrado en su hot cake.
—Le doy personalidad a mi hot cake—explico.
—Oh—le di un mordisco al mío, sabia rico.
—Sabes, Jazzy y Jaxon van a estar contentos por verte—comentó Justin. Hablaba de esa hermosa niña, su hermana y de su precioso hermanito.
—Yo igual estoy contenta, quiero verlos—aseguré.
—Ellos te adoran, linda.
—Y yo a ellos—eran como mis hermanitos pequeños.
Por fin le dio un mordida a su pan aderezado con el menjurje que había hecho. Mastico unos segundos. Me limite a mirarlo.
—¿Sabe bien?—pregunté.
—Si, ¿por qué?
—Curiosidad—respondí tranquilamente.
...Horas después...
Un taxi que nos llevaría a casa de sus abuelos. Hacía mucho frío, estaba congelándome, ya que yo era demasiado friolenta y cuando para alguien hacía un poco de frío, para mi era como si estuviera nevando.
Llegamos en poco tiempo y Justin pago al chófer, quien nos ayudo a bajar las maletas. En cuanto el taxi se fue alguien abrió la puerta de la casa. Era Jeremy, el me ayudo con la maleta que yo estaba por tomar hace un par de segundos.
—Hola chicos—nos saludo Jeremy.
—Hola papá—se dieron un caluroso abrazo.
—Hola Jeremy—sonreí.
—Pasen, por favor—indico.
—Vamos—dijimos al unisono Justin y yo.
Entramos a la casa, era algo más pequeña que la nuestra pero muy acogedora. Olía rico, como una mezcla de chocolate y mantequilla. Justin y Jeremy subieron las maletas al segundo piso y luego bajaron de nuevo.
—¿Quieren almorzar con nosotros?—ofreció Jeremy.
—Si, gracias—respondimos ambos.
—¿Están de vacaciones?—cuestionó amablemente.
—Algo así—respondí yo.
—Venimos a darles un par de noticias—prosiguió Justin.
—Hola chicos—saludaron entrando a la sala Bruce y Diane, los abuelitos de Justin.
—Hola—saludamos los dos.
—¿Cuales son esas noticias?—preguntó el padre de mi novio.
—Pués...—me sentí repentinamente nerviosa.
—¡Justin, Justin, Justin!—la pequeña Jazzy entro a la sala corriendo en dirección nuestra, seguida por Jaxon.
—¡__________(tu nombre)!—exclamo el pequeño hermanito de Justin.
—Hola lindura—salude a Jaxon, mientras lo cargaba y acomodaba sobre mis piernas.
—Hola princesa—saludo Justin a Jazzy, mientras le plantaba un tierno beso en su mejilla.
—Justin—lo llamo su pequeña hermanita—, ¿verdad que __________(tu nombre) es tu novia?—cuestiono ella.
—No, ella es mi novia—aseguró el pequeño angelito—, ¿verdad?—me miró con sus tiernos ojos.
—Claro—sonreí y bese su mejilla.
—¡Hey!—exclamo Justin—ella es MI novia—recalco celoso.
—¡Bieber!—lo regañé—, es tu hermano—le recordé.
—Eres MI novia—repitió.
—Pueden compartirla—sugirió Jazzy.
—¡Si!—sonrió Jaxon.
—No, no voy a compartirla—negó Justin, hizo un puchero adorable.
—¡Awww!—exclame enternecida—, haces pucheros adorables, lindo—sonreí y me incline a besar su mejilla.
—Jazzy—llamo Diane a la pequeña niña—, lleva a tu hermano a la cocina, ¿si? Estela les dará galletas y chocolate caliente—en cuanto dijo "galletas y chocolate" ambos voltearon a ver a su abuelita con una sonrisa de oreja a oreja.
—¡Vamos, vamos, Jaxon!—exclamo ella. Tomo a su hermano de la mano y comenzaron a caminar hacía la cocina.
—Son unos golosos—comentó Justin con una enorme sonrisa.
—Son adorables—lo corregí.
—Así eras tú de pequeño, Justin—le recordó Bruce.
—Y sigue así—reí—. El chocolate lo enloquece.
—¡Es delicioso!—exclamo el.
—¿Quien es el goloso ahora, ah?—alcé una ceja.
—Yo no soy goloso, solo disfruto de comer lo que me gusta—me corrigió.
—Eso es...
—¿Sabias que me ha mordido una mariposa?—preguntó interrumpiéndome.
—¿Eso qué tiene que ver?—reí ante su sonso comentario. ¡Lo amo!
—No sé, solo me dio por recordarlo—sonrió y tomo mi mano entre la suya.
—Hoy estas muy sonso, Justin Bieber—me recargué en su hombro.
—Hoy estas muy hermosa, _________(tu nombre)—me miro tiernamente—, como siempre.
—Bien chicos...—hablo Jeremy—, ¿cuales son las noticias?
—Pues...como ustedes saben __________(tu nombre) y yo llevamos bastante tiempo saliendo juntos—comentó Justin.
—Y estamos seguros de ir aún más enserio, ahora—agregué.
—Por eso queríamos decirles que...—Justin apretó suavemente mi mano.
—Vamos a casarnos—dijimos al unisono.
Se hizo presente el silencio en la habitación. Confieso que me sentí nerviosa durante unos instantes, temiendo su reacción ante la noticia.
—Hola lindura—salude a Jaxon, mientras lo cargaba y acomodaba sobre mis piernas.
—Hola princesa—saludo Justin a Jazzy, mientras le plantaba un tierno beso en su mejilla.
—Justin—lo llamo su pequeña hermanita—, ¿verdad que __________(tu nombre) es tu novia?—cuestiono ella.
—No, ella es mi novia—aseguró el pequeño angelito—, ¿verdad?—me miró con sus tiernos ojos.
—Claro—sonreí y bese su mejilla.
—¡Hey!—exclamo Justin—ella es MI novia—recalco celoso.
—¡Bieber!—lo regañé—, es tu hermano—le recordé.
—Eres MI novia—repitió.
—Pueden compartirla—sugirió Jazzy.
—¡Si!—sonrió Jaxon.
—No, no voy a compartirla—negó Justin, hizo un puchero adorable.
—¡Awww!—exclame enternecida—, haces pucheros adorables, lindo—sonreí y me incline a besar su mejilla.
—Jazzy—llamo Diane a la pequeña niña—, lleva a tu hermano a la cocina, ¿si? Estela les dará galletas y chocolate caliente—en cuanto dijo "galletas y chocolate" ambos voltearon a ver a su abuelita con una sonrisa de oreja a oreja.
—¡Vamos, vamos, Jaxon!—exclamo ella. Tomo a su hermano de la mano y comenzaron a caminar hacía la cocina.
—Son unos golosos—comentó Justin con una enorme sonrisa.
—Son adorables—lo corregí.
—Así eras tú de pequeño, Justin—le recordó Bruce.
—Y sigue así—reí—. El chocolate lo enloquece.
—¡Es delicioso!—exclamo el.
—¿Quien es el goloso ahora, ah?—alcé una ceja.
—Yo no soy goloso, solo disfruto de comer lo que me gusta—me corrigió.
—Eso es...
—¿Sabias que me ha mordido una mariposa?—preguntó interrumpiéndome.
—¿Eso qué tiene que ver?—reí ante su sonso comentario. ¡Lo amo!
—No sé, solo me dio por recordarlo—sonrió y tomo mi mano entre la suya.
—Hoy estas muy sonso, Justin Bieber—me recargué en su hombro.
—Hoy estas muy hermosa, _________(tu nombre)—me miro tiernamente—, como siempre.
—Bien chicos...—hablo Jeremy—, ¿cuales son las noticias?
Hubo un instante de silenció. Justin me miro como diciendo "¿les digo?" Yo asentí con la cabeza, mientras me acomodaba en mi lugar.
—Y estamos seguros de ir aún más enserio, ahora—agregué.
—Por eso queríamos decirles que...—Justin apretó suavemente mi mano.
—Vamos a casarnos—dijimos al unisono.
Se hizo presente el silencio en la habitación. Confieso que me sentí nerviosa durante unos instantes, temiendo su reacción ante la noticia.
—¡Felicidades!—exclamo Diane, rompiendo el silencio.
—Yo apruebo su decisión, chicos—aseguró Bruce y sonrió.
—Espero que sean felices, lo merecen—suspiré aliviada al escuchar hablar a Jeremy.
Los tres, Diane, Bruce y Jeremy nos felicitaron de nuevo y nos dieron un cálido abrazó a Justin y a mi, además de algunas palabras de afecto. Debo decir que eran grandes personas, tenían un gran corazón.
—¿Cuando será la boda?—cuestionó Diane.
—El 27 de Agosto—respondí yo.
—Oh.
—¿Por qué esa fecha?—pregunto Bruce.
—Ese día es especial para nosotros dos—aseguró Justin. Yo sonreí al recordar la fecha y los acontecimientos—. Un día, específicamente un 27 de agosto fue cuando ___________(tu nombre) y yo nos hicimos novios.
—Que tiernos son los dos—afirmó Diane.
—¿Quieren que les diga algo?—dijo Jeremy—. Espero que sepan cuidar y alimentar diariamente ese amor que se tienen—nos miró—. Su relación ahora es muy solida, pero son personas publicas y por lo tanto los rumores abundan—eso era muy cierto—. Deben tenerse confianza ante todo.
—La tenemos—afirmo Justin.
(...)
Era un poco tarde y todos habían salido a hacer algunas compras. Justin y yo nos habíamos quedado en la casa, estábamos en su antigua habitación viendo películas. La cama en donde estábamos acomodados era pequeña, así que estábamos recostados muy juntos. Nos cubría del frió una manta color azul rey con estampados de carritos rojos, era tan adorable la habitación de Justin. El tan solo pensar que estaba tan pequeño cuando dormía en esta misma cama me causaba mucha ternura.
Me acomode en su regazó y cerré mis ojos. Me deje hipnotizar por el perfume que emanaba el cuerpo de Justin, era varonil. Me volvía loca. Poco a poco deje de tener conciencia de lo que me rodeaba. De lo único que me percate fue de los labios tiernos de Justin presionar mi frente con dulzura.

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