sábado, 3 de agosto de 2013

CAPITULO 61º :"PARÍS, LA CIUDAD DEL AMOR"



—Te veré pronto—prometió, Justin. 
—Adiós, Justin—mi voz se quebró.
—Hasta pronto, bebé—beso mi frente, de manera paternal.

Me separe de el y solté su mano. Los ojos de Justin derramaban algunas lagrimas. Frote mis ojos para que no fuera tan obvio que lloraba. Así, entre por el acceso 16 junto con los demás y subí al avión. Me senté apartada de los demás y mire por la ventana. El avión despego, pude ver la soleada Los Ángeles quedarse atrás. 

—¿Qué tienes, mi niña?—pregunto Liza, mi estilista.
—Siempre que intento ser feliz, algo malo pasa—explique enfadada.—Nunca podre, nunca.
—¿Malo?—preguntó—Veras a tus amigos—me recordó—, ¿Qué no los extrañas?
—Claro que si, tengo muchas ganas de verlos—aseguré—. Pero mi felicidad se quedo en Los Ángeles.
—Pues...cuando regreses creó que ya no te apartaras más de el—me miro con sus ojos celestes.
—¿Por qué lo dices?—pregunte extrañada.
—Tu anillo—miro a mi mano derecha—Se comprometieron, ¿verdad?—me puse nerviosa.
—Jura no decirle a nadie—le indiqué.
—Lo juro, bonita.
—Si, me comprometí con Justin—confesé—Hace quince días, en la playa—di uno que otro detalle.
—Que romántico es ese niño—sonrió alegremente—. Me hubiera gustado conseguirme un novio así—comentó.
—Suenas como si ya fueras una anciana—comenté divertida.
—Tengo 28 años, ________(tu nombre)—me recordó—no soy tan joven como tu.
—Pero hablas como si tuvieras 90 años y fueras mi abuela—si, así hablaba mi abuela, cuando yo tenia 5 año y me contaba cuentos.
—De cualquier modo, linda—suspiró ella—El te ama demasiado y te va a esperar, al igual que tu a el—sus palabras me reconfortaron.
—Gracias, Liza—sonreí.
—Cambiando de tema—sonrío maliciosamente—El chico de los rulos sexys te va a recoger en el aeropuerto—me aviso.
—¿Styles?—sonó raro, siempre le decía Harry.
—Claro, nena—siempre me decía "nena" o "bebé"—Te va a llevar a tu casa—se encogió de hombros.
—¿Y ustedes?—pregunte preocupada—supongo que habrá el suficiente espació para todos— según yo, la residencia era grande.
—Nos quedaremos en el pent house de Andrea—si, ella tenia uno, cerca del estudio.
—Pura exclusividad para mi equipo, eh!—reí.
—Claro, mi niña hermosa—igual río.
—Oye, Liza—llame su atención—¿crees que sea bueno estar tiempo con el?—con Styles.
—¿A que se debe tu pregunta?—al parecer no entendía lo que quería decir.
—Es que...yo le gustaba o le gusto, no sé—me encogí de hombros—pero creó que es mejor no estar tanto con el
—__________(tu nombre), si a ti no te gusta—se detuvo un instante—, entonces no hay problema—aseguró—. Porque no te gusta, ¿o si?
—Es lindo y mi mejor amigo, pero no, no me gusta en ese sentido—sacudí la cabeza.
—Entonces, no hay bronca—repitió.

El vuelo duro alrededor de 12 horas, cuando llegamos eran las 21:00 pm. Estaba cansada y con sueño. Cuando bajamos, el aeropuerto estaba lleno de paparazzis y camarografos, suspire resignada y comencé a caminar detrás de John.

—¡__________(tu nombre)!, __________(tu nombre)!—me llamo uno—¿Estas de nuevo con Justin Bieber?—preguntó.
—Si—seguí caminando.
—¿Es cierto que comenzaste a vivir con el en Los Ángeles?—pregunto otro.
—No, claro que no—intente no decir más del tema.
—_________(tu nombre), ¿son ciertos los rumores de que vivirás aquí en París con Harry Styles?—Pff, ¡vaya pregunta!
—No, solo es un amigo—aseguré.

Entré por una puerta y ahí, había un flamante lamborghini negro estacionado, del cual bajo mi mejor amigo, Harry Styles.

—¡Styles!—grité y lo abrace.
—¡_________(tu nombre)!—imito mi grito.
—Hola chico de los rulos lindos—no diría "chico de los rulos sexys", me da pena.
—Estas de vuelta—dijo alegre—Te extrañe, bebé—me paso el brazo por la cintura.

Fue extraño que me dijera "bebé", nunca lo había hecho. Además, me abrazó por la cintura, como si fuera eso muy normal.

—¿Como has estado?—pregunte alegre.
—Bien, aunque tengo sueño—avisó.
—Te hubieras quedado en tu casa—si, no se para que vendría.
—No, el plan es otro—aseguró.
—¿Qué plan?—pregunte confundida.
—Harry te llevara a casa, mientras los paparazzis siguen nuestra camioneta—claro, engañar a la prensa.
—Buena idea—fue sarcasmo.
—Ok, chicos, basta de sarcasmo—dijo Andy.—Suban al auto y vayan a casa—ordeno.
—Ok, mamá— obedecí.

Me despedí de todos y con un poco de indecisión subí al coche, me puse mi cinturón y Harry hizo lo mismo. Salimos de ahí rápidamente sin ser notados, fue un alivio. Debo confesar que me asombre al salir a las hermosas calles de París, era muy bello, perfecto.

—Bienvenida a París, la ciudad del amor—comento Harry.
—Es hermosa—alagué.
—Si, más que eso—el miraba el parabrisas, mientras yo estaba pegada a la ventana.
—Y bien, ¿como te ha ido?—cambió de tema.
—Pues bastante bien, disfrutando mucho, ¿y tu?—yo, no quería entrar en detalles.
—Bien, he estado con los chicos casi todos los días en el estudio—comentó.
—Dímelo a mi, ahora —se lo que me espera—me lamente.
—No es tan malo—intentó hacerme sentir bien.
—Es peor.

En pocos minutos entramos a una especie de bosque, era muy hermoso. Habían pocas casas, pero sin duda ocupaban lugar de 5 casas normales, eran enormes. Entonces, Harry aparco afuera de una que parecía más nueva que las demás, era muy bonita. Su fachada color blanco y el enorme portón de madera, la hacían ver bastante bien. Entramos y adentro era mucho más hermosa, el recibidor tenia un aire hogareño, me agrado. Luego, entramos a la sala de estar, donde había un sofá blanco, frente a una enorme pantalla de plasma y una mesita de cristal.

—Es bonita tu casa—alagó.
—Si, mucho—asentí—y muy grande—agregué.
—Bueno, __________(tu nombre), creó que debo irme a casa con los chicos—avisó.
—Ok, te doy permiso—reí.
—Nos vemos mañana, latosa—se acerco a mi y beso mi frente, de manera paternal.
—Hasta mañana—bese su mejilla.

Harry salió de mi casa y yo...subí a la habitación principal, que tenia una terraza con vista hacia la torre Isfel y toda la ciudad, era hermosa la vista, un verdadero espectáculo para mis ojos. Tenia algo de sueño, así que busque en el enorme armario algo que ponerme. Luego salí y tome mi celular, que estaba en la mesita de noche. Había una notificación de un mensaje que decía.
"Linda noche, preciosa. Espero que al dormir sueñes conmigo al igual que yo soñare que estoy a tu lado. Te amo mi amor, eres lo más hermoso que hay en mi vida. Prometo que te daré un motivo cada día, para que te acuerdes de mi. Je t'aime, mon amour."

Sonreí ante ese mensaje, me reconfortaba saber que el pensaba en mi, tanto como yo en el. Esa noche, dormí plácidamente, con la certeza de que el soñaba conmigo, al igual que yo con el.


....Al día siguiente...


Me desperté cuando el sol entro por el enorme ventanal, y me dirigí al baño, ahí me di una ducha y luego me cambie así: 
http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92359439&.locale=es. Baje a la cocina y tome una manzana y un baso de agua, le di uno que otro mordisco a la manzana, no tenia hambre. Entonces, tocaron al timbre, así que salí a abrir la puerta. Había un ramo de rosas rojas afuera, tenia una nota, decía: "Te amo linda". En realidad, la única posibilidad era que Justin hubiera pedido que las enviaran, fuera de eso...no creó que alguien más lo haya hecho. Entre a la casa con las flores en mi regazo y tome mi celular, marque el numero de Justin, contesto al tercer timbrazo.

#Vía telefónica#
—¿Hola?—contestó la voz de una chica.
—¿Me puedes comunicar con Justin?—pedí.
—En este momento esta ocupado, pero yo le digo que lo has llamado—prometió.
—No le digas nada, yo lo llamo luego—asegure con voz algo enojada.
—Como quieras...—colgué.
#Fin de la vía telefónica#


¿Qué jodida hacia ella contestando su teléfono?. ¿esta loco?, ¿tan pronto gusta de sacarme la vuelta?, ¿enserio cree que soy tan estúpida? Claro, el esta ahí, diciéndome mentiras y haciendo que yo sienta cada día algo más fuerte por el. Me manda flores y mensajes diciendo que me ama, cuando en realidad anda ahí con alguien más, solo espera el momento, justo cuando me descuido y...¡BAM!, me saca la vuelta. Es un perfecto idiota. Mujeriego.

Marque el numero de Harry rápidamente, solo quería que alguien me escuchara, necesitaba desahogarme.

#Vía telefónica#
—¿Hola?—contesto.
—Es un pendejo—insulte a Bieber.
—________(tu nombre)—al parecer estaba despertando apenas—¿Hablas de Beber?—preguntó.
—Si, es un maldito mujeriego—estaba rabiosa.
—¿Por qué lo dices?
—Su teléfono, lo contesto una chica—explique.
—Puede que se le haya olvidado o que estuviera con alguien—intento serenarme—Tiene vida, _________(tu nombre).
—No creó que sea muy temprano para recibir visitas—por allá era noche.
—Bueno, vuelve a marcarle y que te explique—aconsejó.
—No, que se joda.
—...

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