jueves, 1 de agosto de 2013

CAPITULO 40º :"¿ME PERDONAS?"



—Es que, salimos al cine y el pues...el me confeso que aún le gusto, eso hizo que estuviéramos incómodos toda la película, pero bueno, ya paso, lo peor fue que nos besamos y ahora siento culpa—se que ni fui muy clara pero... temía a la reacción de mi madre.
—¡Oh!, bueno pues...creo que eso lo tiene que saber Justin—me aconsejo.
—Si se, pero temo como pueda reaccionar—le explique.
—Hija, si el te quiere y esta seguro de tus sentimientos hacia...el no se enojara—aseguro.
—Ya se.

Ya se que estaba cayendo en el mismo plan pesimista de siempre, lo admito. Pero es que no lo aria si no conociera a Justin. El es celoso, y trata de justificarse con su "yo solo protejo lo que es mío". Estoy muy segura de que cuando se entere querrá matar a Christian. 

—Intenta hablar con el—propuso mi madre.
—No se mamá—me senté en un banco que había ahí—. Siento que cuando se entere querrá sacarle la mierda a Christian.
—Calla, ya veras que todo saldrá bien—me aseguro—.Por cierto, ¿no tenias que estar en el estudio?—pregunto.
—No, le dije a Andrea que necesitaba vacaciones.
—¡Oh!, pues...tu padre salió de la ciudad un par de días, ¿te parece si hacemos algo los 3 juntos?—ella tomaba nuestra platica como una "reconciliación".
—Claro, ¿por qué no?—me levante y me estire un poco.
Vi entrar a Jeremy a la cocina, traía puesta la pijama y se le veía adormilado. Se acerco y se sentó en la mesa que había en la cocina, justo al lado mío.

—Hola señoritas—nos saludo.
—Ahora tu...¿por qué tan de buen humor?—le pregunto mi mamá sirviendo los brownies en un plato.
—No se, estoy feliz— sonrió como un idiota.
Mamá dejo los brownies frente a nosotros. Sirvió el jugo de naranja en nuestros respectivos vasos. Se sentó junto a mi y tomo uno, Jeremy y yo hicimos lo mismo. Le di una mordida y mastiqué despacio. Amaba la sensación de placer que me producía el chocolate.

—Amo el chocolate—comente.
—Lo se, te pones loca cuando comes esto— soltó una carcajada mi madre.
—MUY loca—se burlo Jeremy.
—No jodas, porfavor—le pedí. Después le di un codazo en el brazo.
—¿Buscas bronca?—me pregunto en son de broma, su tono era de "Éntrale, ¿Quieres pelear?".
—Ya, no peleen—nos regaño mi madre.

Sentí como vibro mi celular, me pare de mi asiento y fui al patio trasero de la casa. Me saque el celular del pantalón. Vi el identificador, decía:  "Llamada entrante de Justin". Respire hondo y apreté el botón verde. Me repetí a mi misma, "no seas gallina".

¿Aló?—conteste.
—Hola _______(tu nombre)—su voz era fría.
—Oh...hola Justin—intente parecer "normal"—. ¿Donde estas?
—En mi casa—respondió cortante.
—¿Te pasa algo?—me hice la loca.
—No, ¿ debería?
—No, claro que no—suspire—. Pero te oyes molesto.
—¿Puedo ir a tu casa?—pregunto.
—Claro, te espero aquí—le dije.
—Llego en 10 minutos, ¿vale?—ya se oía más relajado, pero aún molesto.
—Ya, te espero—colgué.

Entre de nuevo a la casa y subí a mi habitación. Cerré con llave. Me puse a buscar algo que ponerme, me tarde muy poco ya que no era algo especial para que tuviera que estar "perfecta", me puse esto: http://www.polyvore.com/slow/set?id=90896710 .Me hice una improvisada coleta y baje a la cocina. Mamá y Jeremy estaban viendo vídeos de "Como hacer pavo para nochebuena" en youtobe. Me quede ahí parada observando el reloj, el tiempo se me hacia eterno. 

Por fin después de mil años escuche tocar el timbre. Me ofrecí a abrir y ellos aceptaron gustosos. Salí de la cocina y me dirigí a la puerta, abrí y ahí estaba Justin. Traía puesta una chamarra negra, lo hacia lucir aún más lindo.

—Hola—lo salude un poco nerviosa.
—¿Puedo?—pregunto.
—Si, pasa—me moví y el entro, cerré la puerta a mis espaldas.
—Ven.

Tomé su mano y lo lleve a la cocina.

—Mamá, vino Justin—le avise.
—¡Oh!, hola Justin—lo saludo mientras se acercaba, Jeremy hizo lo mismo.
—Hola señora—le dedico una de sus sonrisas.
—Hola hombre—lo saludo mi hermano.
—Hola Jeremy—se dieron la mano.
—Estaremos en mi habitación—les avise.
—Ok— respondió mi madre.
—Oigan, estaré vigilando—nos "advirtió" mi hermano.
—¡Osshh!—tome a Justin de la mano y salí de ahí.

Subimos las escaleras en silencio y entramos a mi habitación. Cerré la puerta y me senté en mi cama. Justin solo estaba ahí parado si hacer nada. Lo observe, el estaba ignorándome, jugaba con el cierre de su chamarra. Cuando vi que el no diría nada, hable yo.

—¿Que tienes?, ¿por qué me tratas así?—pregunte intentando parecer tranquila.
—¿Así como?—pregunto retóricamente.
—Indiferente, frió, distante...—respondí.
—No te entiendo—se hizo el loco.
—¿Es por lo de Christian?—pregunte un poco enfadada.
—¿Qué pasa con el?
—No te hagas el loco, porfavor—le pedí.
—¿Te parece poco?, vi a MI novia besándose con mi su ex-novio—me reprochó.
—No fue algo que yo haya planeado—comencé.
—Explícate bien, porfavor.
—Ni siquiera lo vi venir, solo de repente se acerco y...—me interrumpió.
—...Lo besaste—concluyo.
—No fue mi intención—era la verdad.
—__________(tu nombre), esto no va a funcionar si cada vez que me descuido te besas con otro—corrección, era la primera vez.
—¿Me estas diciendo que soy una puta que se besa con todo mundo?—eso me daba a entender.
—No, claro que no.
—Pues eso me das a entender—comente.
—No te hagas la ofendida—me pidió.
—Mira, si me crees una puta que se hace la ofendida, entonces—hice una pausa—puedes ir y buscar a otra chica mejor—le aconseje.
—¡No seas ridícula _________(tu nombre)!—me regaño.
—¿Lo soy?
—Basta, solo olvida todo, ¿si?—no lo entendía bien.
—No te entiendo—confesé.
—Solo olvida esta discusión y ya—fue claro.
—¿Eso quiere decir que me perdonas?—le pregunte.
—Nunca estuve realmente enojado, solo quería joder—explico.
—Aveces eres muy idiota Bieber—lo "regañe".

Se acerco a donde estaba y se sentó a mi lado. Puso sus manos sobre mi cintura y nos movió de tal modo que el quedo acostado de bajo mío en la cama. Me apretó aún más contra el.

—Te amo, sonsita—me dedico una sonrisa encantadora.
—Eres mi vida entera, contigo encontré a ese alguien a quien amar que tanto esperaba toparme. Te amo con todo mi ser—deje aún acostada sobre de el.

Giro muy rápidamente, cuando lo sentí ya estaba sobre de mi, escuchaba se respiración irregular y podía sentir el palpitar de su corazón contra mi mano.Poso sus labios sobre los míos en un perfecto y mágico beso, al principio fue tierno, pero después se torno apasionado, se apretó mas contra mi y sus labios se volvieron más insistentes, nuestras lenguas jugaban y nuestras respiraciones se convertirán en jadeos que suplicaban por aire, aún así seguimos sin separarnos, era un momento preciso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario