martes, 6 de agosto de 2013
CHICAS
Hola chic@s la novela se ha acabado ...aora voy a subir otra novela en otro blog espero que la sigan igual , besos..¡¡
CAPITULO 80º :"NUESTRA CONFIDENTE"
Narra la escritora:
___________(tu nombre) se sentía completamente feliz estando entre los brazos de su amado. Hoy había sido una de las mejores noches de su vida. Sintió como Justin le acariciaba delicadamente la espalda, dibujando diversas figuras en ella con su dedo indice.
Aspiro el perfume que emanaba el cuerpo desnudo de su novio. Era un dios sin duda. No podía creer la suerte que había corrido al toparse con el.
—Hueles tan bien—dijo ella. Justin soltó una divertida y despreocupada carcajada.
—¿Enserio, linda?—cuestionó el. Nunca le había dicho lo bien que olía.—Tú igual hueles delicioso... me dan ganas de comerte—comentó. __________(tu nombre) sonrió ante el comentario de su prometido.
—Te amo, Justin—le dijo alzando su cabeza, mirando a Justin fijamente a los ojos.—Te amo como nunca he amado a nadie, mi amor.
—Yo igual te amo con mi vida entera, cariño—sonrió.
Ella se acerco lentamente a Justin, como queriendo detener el tiempo y grabar en su memoria cada instante que pasaban juntos, cada palabra dicha, cada beso, cada mirada, cada caricia.
Y pensar que el tiempo se había ido tan rápido. Era increíble que estuvieran por casarse y ser padres. Estaban por comenzar el principio de una vida juntos y con su bebé, como una pequeña familia. Eso les emocionaba tanto a ambos. Los llenaba de alegría el tan solo verse envejecer juntos, rodeados de sus nietos.
Ambos rozaron sus labios, sellándolos en un tierno beso, uno con tanta ternura que ha __________(tu nombre) le dieron ganas de llorar en ese preciso momento. Joder, que bien sabían aquellos carnosos labios de aquel rubio de ojos miel.
...Al día siguiente...
La mañana se les había ido completamente rápido. ___________ aún seguía buscando que ponerse mientras Justin estaba en la ducha. Hoy era la boda de Bonnie, su mejor amiga desde hace ya un año y medio.
Por fin encontró algo que ponerse entre tanta ropa. Se había decidido por un hermoso vestido color rosa pálidohttp://www.polyvore.com/cgi/set?id=92744739&.locale=es. En verdad le quedaba muy bien. Ya que resaltaba el color cremita de su piel, le daba un toque más dulce. Dejo caer su cabello detrás de su espalda. Haciendo que sus delicadas ondas se acomodaran como mejor les gustara. Se maquillo de forma muy natural, sin exagerar en nada.
Después de unos cuantos minutos más, Justin salió el cuarto de baño, vistiendo un elegante traje negro. Se había peinado un poco más que los demás días. Sin duda alguna se veía guapisimo. Hermoso.
—¿Por qué tienes que ser tan guapo?—preguntó ella, cuando Justin se sentó en el borde de la cama. El solo sonrió con aquella sonrisa torcida que tanto le gusta a __________(tu nombre).
Justin se levanto de la cama y se acerco hasta donde estaba ella, la abrazo delicadamente, rodeando su cintura mientras recargaba su cabeza en su hombro.
—Creó que puedo sentir tu pansita—dijo Justin, con una enorme sonrisa.
—Apenas si he subido uno o dos kilos, no creó que se note demasiado—aseguró.
—Sera el bebé más hermoso del mundo—afirmo Justin—, sera feliz con nosotros.
—Justin...—lo llamó.
—¿Qué ocurre, preciosa?—cuestionó el, un poco preocupado.
—Prométeme que jamas volveremos ha separarnos—pidió ________(tu nombre), apenas en un susurró.
Si, ella tenía miedo y tenía razón para tenerlo; ellos eran personas publicas y los chismes los envolvían por doquier. Habían superado todo aquello de lo cual el mundo entero hablaba, habían superado a Cody, Selena, Alex e incluso a Chris y a Harry. Ahora eras una pareja feliz, a punto de casarse y tener un bebé, pero... eso no significaba que los problemas se irían, no. Sino más bien que tendrían que estar mucho más unidos que nunca, por ellos y por aquella pequeña criatura que crecía dentro de __________(tu nombre).
—Te lo juro, princesa—dijo Justin con voz aterciopelada pero firme, mientras con sus brazos la rodeaba delicadamente.
_____________(tu nombre) recargó su barbilla sobre el hombro de Justin mientras lo rodeaba por la cintura. Era tan grato sentirlo cerca. Sin duda alguna él se había convertido en lo más valioso que ella podía haber llegado a poseer. Era su mayor tesoro, el cual debía cuidar bien para que nadie lograra quitárselo jamas.
Aveces a ella le costaba mucho poder asimilar que su vida hubiese cambiado tan drásticamente en unos cuantos años. Pero sin duda nunca se arrepentiría de nada.
***
La fiesta estaba en su punto más alto. Las parejas bailaban al ritmo de la música tenue y algunos otros platicaban enigmáticamente, mientras que unos más se tomaban fotos y ese tipo de cosas que se acostumbraban hacer en las fiestas.
_____________(tu nombre) observaba como su mejor amiga, Bonnie, recibía y correspondía a los abrazos de todos sus amigos e invitados mientras esperaba su turno para poder llegar hasta ella. A su lado estaba Justin, tomándola de la mano mientras miraba distraído a algún lugar del enorme y ostentoso salón de eventos. Lo más probable es que se sintiera un poco incomodo y ella lo entendía perfectamente. Eran famosos y por lo general la gente "normal" no se espera ver a "Justin Bieber y a ________(tu nombre) _________(tu apellido)" paseándose en una boda de la soleada Los Ángeles. Así que cuando todos percibieron la presencia de ambos en la iglesia, comenzaron a murmurar y algunos otros los miraban de una forma muy indiscreta.
Sin embargo, Justin intentaba actuar como si nada ocurriera e intento distraer a su novia con sus comentarios sonsos y sus sonrisas traviesas. Era tan perfecto, joder.
—¿Te sientes bien?—pregunto ________(tu nombre), sacando a Justin de sus pensamientos.
—Eh.... si, es solo que tener a tanta gente mirándonos me hace sentir un bicho raro —comentó el, mientras le dedicaba una bonita sonrisa.
—Afuera no parece haber tanta gente, tal vez podamos salir—sugirió.
—Si, buena idea—se apresuro a decir.
Y por fin llego su turno de ambos. En cuanto Bonnie se dio cuenta de que eran ellos se apresuro a dibujar una enorme sonrisa en sus labios, dejando ver sus perlados dientes.
—¡Viniste!—dijo entusiasmada.
—No me perdería la boda de mi mejor amiga por nada del mundo—dijo ________(tu nombre).
—¡Te hubiera matado si no hubieras venido!—amenazó—... por cierto... hola, tu debes ser Justin Bieber—obviamente sabía que era él.
—Es un gusto—sonrió amablemente—, muchas felicidades—les deseo.
—Gracias—dijeron al unisono Brad y Bonnie.
—Me alegra tanto verlos tan felices—aseguró __________.
—Ella me hace el hombre más feliz del mundo—afirmo Brad, mientras rodeaba a su amiga por la cintura.
—¡Eres tan exagerado!—se quejó Bonnie.
—Eres muy amargada, mi vida—le dijo el.
—Si, si, claro—le saco la lengua, como niña pequeña—. Pero ahora, tú debes casarte con Justin, no puedes dejarme sola en esto del matrimonio—comentó ella.
Fin de la narración de la escritora.
Narra ________(tu nombre):
Miré a Justin por unos pocos instantes, no estaba segura de si poder decirle a Bonnie sobre nuestros planes de casarnos. En realidad, era un completo hecho desde hace ya varios meses, aunque sin embargo, solo lo sabía la familia de mi novio.
Justin asintió mientras me dedicaba una de sus preciosas sonrisas.
—De hecho, ya tenemos fecha—comenté.
—¿Si?—preguntó Brad, algo sorprendido.
—¿Y porque demonios no me lo habías dicho?—preguntó Bonnie, fingiendo indignación—. Se supone que debiste habérmelo dicho hace un tiempo, ¿no crees?
—Aún no queríamos decir nada, así que... en teoría eres una de las pocas personas que lo saben.
—Espero por lo menos ser invitada de honor—supuso.
—¡Pero claro!—aseguré.
—Genial—sonrió—, ahora solo falta.... Justin, prométeme que jamás volverás a hacer sufrir a mi mejor amiga—le pidió.
Me dieron ganas de abofetear a Bonnie en ese mismo momento. Joder, eso era pasado, ahora lo que importaba es que él y yo estábamos juntos y esta vez para siempre.
Sentí como Justin se tensaba a mi lado al recordar aquel doloroso tiempo en el cual estuvimos separados, sin duda los peores meses de mi propia vida, aquellos en los que me sentía como una muerta.
Apreté la mano de Justin fuertemente entre la mía.
—Te lo prometo—aseguró Justin—, voy a cuidar de ella y jamás la volveré a dejarla ir.
Esto comenzaba a incomodarme, no quería que los recuerdos dolorosos comenzarán a surgir justo ahora, cuando estábamos en nuestro mejor momento. Cuando nos esperaba un futuro juntos.
***
La tenue música comenzó a sonar. Justin tenía atrapado mi cuerpo entre sus manos, tan firmes. Nos balanceábamos de un lado al otro. Dios, todo era tan perfecto.
En aquellos momentos solo existíamos el y yo, para siempre. Los recuerdos de la primera vez que lo conocí me invadieron. Aquel primer beso que nos dimos. Nuestro primer viaje juntos. Aquella noche en la playa, cuando nuestros cuerpos se fundieron en uno solo. Nuestra primera vez. La misma luna llena que hoy podíamos observar ante nuestros ojos... era la misma que había sido la confidente de nuestro amor.
FIN
CAPITULO 79º :"ERA COMO TOCAR EL CIELO CON LAS MANOS"
Estábamos en la espaciosa habitación que compartíamos desde hace unos pocos meses. Justin me miraba mientras yo estaba paralizada frente al espejo; miraba mi vientre con detenimiento. En realidad mi abdomen estaba completamente plano. No habían indicios de mi embarazo de apenas dos semanas.
Hoy en día estaba haciendo un calor de los mil demonios, por lo cual decidí ponerme un pequeño top y un short corto. Amarre mi pelo en una desprolija coleta y me enjuague la cara una vez más. Me sentía pegajosa y no tenía ganas de moverme. El aíre acondicionado estaba ya funcionando, pero en realidad yo no sentía los efectos de la brisa artificial que inundaba nuestra habitación.
Regrese la mirada hacía Justin, quien estaba recargado en el marco de la puerta blanca de madera. Me dedico una sonrisa dulce. Yo no pude evitar corresponderle.
—¿Aún tienes calor, linda?—cuestionó el.
—No sabes cuanto—dije mientras volteaba a verlo.
—¿Por qué no te das una ducha?—ofreció el.
—Sería la tercera ducha por esta noche; hay que cuidar el planeta—afirme sonriendo—, ¿no crees?
—Cierto—sonrió.
—Oye, por cierto...—hice una pequeña pausa—Te amo y lo sabes, ¿verdad?
—Si, lo sé—aseguró—. Pero puedes decirme cuantas veces quieras.
—Te amo—repetí.
—¡Awww, que tierna!—exclamo.
Se acerco a mi de manera peligrosa, estaba extraño hoy. Retrocedí un poco ya que tenerlo tan cerca me confundía. Estaba siendo diferente, no sé bien porque, pero sin duda había un ligero cambio. No estaba acercándose de forma tierna y dulce a la cual yo estaba tan acostumbrada, no. Más bien se acerco demasiado rápido y con movimientos firmes.
Me tomo por la cintura y mordió su labio inferior de forma provocativa. Se acerco a mis labios y me robo un beso, el cual fue muy intenso, apasionado y bastante largo. Nuestras lenguas eran protagonistas de una batalla mortal.
Me acerco aún más a su cuerpo. Pude sentir el tibio tacto de su mano debajo de mi delgada blusa mientras acariciaba mi espalda.
—Justin, ¿qué haces?—cuestioné entre sus labios.
—Te deseo, mi amor—me respondió el.
—Estas raro, Bieber—comente jadeando, por la falta de aire.
—Tú solo déjate llevar, cariño—me aconsejó.
—¿Hablas enserio?—al parecer estaba urgido. Y yo lo comprendía bastante bien; igual tenía la necesidad de hacer el amor con el.
—Muy enserio—sentenció. Solo para después apoderarse una vez mas de mi boca.
Y ahí fue cuando comenzó todo. Me beso una vez más y se deshizo de mi sujetador. Luego introdujo sus manos dentro de mi blusa, comenzó a masajear mis pechos mientras besaba mi cuello. Yo no pude resistir semejante tentación, por lo que comencé igualmente a depositar pequeños besos húmedos por su cuello.
Me sobresalte cuando me alzo del piso y me deposito sobre el lavabo de mármol. Aún así no dejo de besarme mientras sus manos recorrían deseosas a mi espalda. Enrede mis piernas al rededor de su cuerpo y con mis uñas me aferre a sus hombros. Sentí su duro miembro contra mi cuerpo. Estaba excitado. Acaricie el torso de Justin hasta llegar a sus caderas. Cerca de su pelvis.
—Estas siendo muy cruel, cariño—susurro Justin con voz ronca de tan excitado que estaba.
Acaricie la punta de su miembro, cubierta por la fina tela de su boxer. Escuche como Justin soltaba leves gemidos debido al roce de mi mano. En verdad nunca había hecho algo como eso, ya que me parecía inapropiado e indecente. Pero con el era diferente, ahora no lo veía como algo malo.
—Y sigues haciéndolo—sonreí levemente.
—¿Qué cosa?—cuestione con voz inocente mientras mordía mi labio inferior.
—Eres peligrosa, mi vida—comentó mientras soltaba una breve carcajada.
—Eres deseable, Justin.
De nuevo me cargo una vez más, pero esta vez salimos por la puerta del baño sin despegar nuestros labios. Me recostó sobre la suave y cálida cama. Justin lleno mi cuerpo entero de besos. Hasta que en poco tiempo nuestras ropas ya estaban regadas por toda la habitación; estaba completamente desnuda frente a los ojos de Justin. Los cuales brillaban de excitación y deseo.
A pesar de ser un poco más "salvaje" esta vez, Justin siguió teniendo sumo cuidado en no dejar caer su peso sobre mi cuerpo. Cada una de las caricias que proporcionaba a mi anatomía eran tan delicadas como la primera vez.
—Te amo—susurro a mi oído.
—Y yo a ti—dije jadeando en busca de aire.
—Quiero oírte gritar mi nombre, cariño—me pidió el.
Y no me dejo decir nada más. Con un movimiento delicado se acomodo entre mis piernas. Al principio las envestidas eran suaves, pero al pasar de los minutos fueron aumentando de fuerza. En verdad no miento cuando digo que era como tocar el cielo con las manos.
Cada roce del cuerpo de Justin contra el mio me hacia suspirar de placer. Cada uno de sus besos me nublaba la vista y me hacia perder la noción del tiempo.
—¡Oh, Justin!—grité.
—¿Qué ocurre, linda?—cuestiono con voz seductora.
—¡Sigue!
—Quiero escucharte una vez más...
—Jus...Justin...por favor...
Apreté las finas sabanas de satín entre mis manos. Mi espalda se arqueaba y mis labios buscaban urgidos los de Justin.
Juntos alcanzamos nuestro punto máximo. Dejamos soltar el aire a través de un un gemido lleno de satisfacción. Era una sensación nueva. Tan atractiva esta faceta de Justin, tan peligrosa y excitante.
CAPIITULO 78º :"¿ESTARÉ ENAMORÁNDOME DE LANA?"
Londres Inglaterra.
Los miré esperando una respuesta. Pero solo me encontré con expresiones de asombro por parte ellos. En verdad quería que dijeran algo, me sentía muy nervioso, aún así no tenía nada de malo lo que acababa de decirles.
— ¿Qué? —preguntó Niall.
— ¿Por qué ese asombro? —cuestioné riendo por sus caras.
—Es extraño escuchar que tienes novia—comentó Zayn.
—Sí, pensamos que tu obsesión por _________(tu nombre) duraría toda la vida—comentó Liam.
—Te visualizábamos como un viejito amargado—rio Louis.
—Pues acéptenlo; Lana es mi novia—aseguré.
En verdad no mentía. Llevaba más de 3 o 4 meses sin ver a ________(tu nombre) y creó que había comenzado a superarla. Había pasado mucho tiempo con Lana y ella era una chica muy divertida, inteligente y hermosa. Era una gran amiga, tal vez ahora más que eso. Me estoy comenzando a enamorar de ella.
Confieso que no había olvidado del todo a esa hermosa chica de ojos marrones, pero ahora si soy capaz de verla como solo mi amiga, mi mejor amiga. Lana es una chica muy especial para mi, cuando la veo me olvido de todos los problemas y me concentro en pasarla bien con ella.
—Llego la pizza—comentó Niall entrando con una caja.
—Genial—Zayn había quedado embobado con ella.
—Delicioso—afirmé.
—Yo quiero 5 rebanadas—dijo Liam.
—Que bueno que no tienes mucha hambre—dijo burlón Louis.
—Cállate—le ordenó.
Dejaron la pizza en la mesa y cada uno tomamos una rebanada. En realidad la devoramos, éramos amantes de la pizza.
— ¿Y cuando nos presentaras oficialmente a Lana? —a Niall le gustaba molestar.
—Ya la conocen—ella venia cada fin de semana a pasar la tarde con nosotros; de hecho venían también las novias de los chicos.
—Pero no como tu novia oficial—intervino Zayn.
—Perdón mamá—reí.
—No te perdonó Styles—río igual.
— ¡Eres un mal hijo!—exclamo Niall.
—Hoy están más sonsos de lo normal—comenté.
— ¡No insultes a tus padres!—me “regaño” Louis.
—Perdón abuelo—el me miró feo.
— ¿Abuelo? —cuestionó indignado—, me veo más joven que todos ustedes.
—Aquí todos sabemos que yo soy el más guapo—ahí estaba Zayn y su egó.
—Eres el más egocéntrico de todos—comentó Liam.
—Yo soy aquí el más hermoso—intervine—, soy el de los rulos sexys.
—Por favor, a mi me aman todas las chicas del mundo—dijo Niall—. Soy belieber boy y eso me hace el preferido.
—Soy el que mejor canta—aseguró Liam—, las directioners me aman a MI.
—Soy sexy—aseguró Zayn, mientras se sentaba sobre las piernas de Louis.
—¿Qué demonios haces? —preguntó el. Asustado.
—¡Quiere violarte! —exclamo fingiendo horror Niall.
—Quítate—le ordenó—, yo amo a Harry, ¿verdad? —me miró.
—Oh—reí—. Si, el es solo MÍO—le guiñe el ojo a Louis—, estamos saliendo—aseguré divertido.
—No me importa que sean novios, solo quiero sexo desenfrenado—Louis tiró a Zayn.
—¡Solo estaba jugando! —exclamo desde el piso.
—Igual yo.
—Por favor, solo bésense y ya—comentó sonsamente Liam.
—Son unos sonsos—comentó Niall riendo.
—El sonso más sexy del mundo—aseguró Zayn.
—Y el más egocéntrico—reí.
Pasamos una divertida tarde juntos. Los cinco. En verdad me agradaba estar en su compañía, ellos me entendían y eran como mis hermanos. Simplemente me sentía bien con ellos.
Hace poco había finalizado la gira y ahora estábamos disfrutando de nuestras vacaciones. Habíamos ido a varios lugares, ahora estábamos en Inglaterra. Sin embargo mañana viajaríamos a Los Ángeles, ya que iríamos a las playas Malibú.
Fin de su narración.
Narra __________(tu nombre):
La tardé se nos había ido muy rápido en compañía de la familia de Justin. Mañana partiríamos en un vuelo a Los Ángeles, pues era Lunes y teníamos una cita con Anna, quién se encargaría de los preparativos para la boda. Además tendríamos una entrevista para MTV el Martes. Sin duda una agenda muy agitada. Sin embargo el Miércoles regresaríamos a Malibú y de ahí seguiríamos con la rutina de mantener "paz y tranquilidad", ya que el bebé lo requería.
Mi celular sonó en medio de la habitación vacía, sobresaltándome. Joder, si que me había asustado. Después de unos cuantos segundos caí en la cuenta de que era una llamada y debía contestar.
#Vía telefónica#
—¿Hola?—contesté.
—¿Como esta la futura señora Bieber?—me pregunto una voz familiar.
—¡Harry!—exclame emocionada.
—¡Hey, aquí estoy yo igual!—exclamo mi hermano, Zayn.
—¡Joder!, ¿están todos?—pregunté riendo ante el tono de Malik.
—¡Oh sí, baby!—ese fue el sonso de Niall.
—¡Los he extrañado!—me quejé.
—Y nosotros a ti, linda—aseguró Liam con tono sobre-protector; era como mi padre. El cuidaba de mi y de los demás.
—¿Cómo va todo con Bieber?—cuestionó Louis.
—¡Genial!—más que eso. Todo era tan perfecto—, estamos en Canadá ahora—les informe.
—¡Rayos!, nosotros queríamos visitarte el L.Á—comentó desanimado Harry.
—Mañana regresamos—afirme—. Tenemos que arreglar varias cosas de la boda y tenemos una entrevista.
—Pensé que estaban de vacaciones—comentó Zayn.
—Y lo estamos—reí.
Y era muy cierto; estábamos tomándonos un "descanso" de nuestras agitadas vidas. Aunque en realidad seguíamos demasiado ocupados. Ya fuera por cosas de la boda o por visitar a nuestras familias. Pero en fin, estamos acostumbrados a tanto estrés; pero aún así debía bajar el ritmo por el bebé. Y eso era justo lo que intentaba hacer.
—¿Qué haces?—preguntó Niall.
—Estoy hablando con cinco chicos algo sonsos—respondí riendo.
—¡Hey!—exclamaron al unisono.
—Ya, ¡no me maten!—dije divertida.
En verdad extrañaba demasiado a esos cinco chicos. Eran como mis hermanos. Puedo decir que los quiero muchísimo, de alguna manera habían sabido ganarse un lugar en mi corazón.
Fin de tu narración.
Narra Harry:
En verdad la extrañaba mucho, al igual que los chicos. Me daba cuenta de que algo había cambiado; aún era muy temprano para decir si era para bien o para mal, pero sin duda había un cambio. Ahora solo pensaba en ella como mi mejor amiga, sin más. La quería demasiado, si. Pero ahora solo como amiga... o eso es lo que creía. Era muy diferente al sentimiento que tenía por Lana. Creó que en verdad comenzaba a enamorarme de aquella chica.
Hoy día solo quería llevar las cosas bien en mi vida. En verdad no quería seguir llorando por una chica que simplemente no era para mi. Y ahora que había encontrado con una mujer a la que podría llegar a amar tanto como la había amado a ella, me producía escalofríos. ¿En verdad sentía algo tan fuerte por Lana como para olvidar a _________(tu nombre)? La respuesta la sabía. En verdad estaba enamorado de aquella chica de ojos celestes.
—Harry tiene novía—comentó Zayn riendo.
—¿Enserio?—preguntó aquella chica de ojos marrones. Aún al otro lado de la linea—¡Que bien!—exclamo con alegría.
Juró que ________(tu nombre) era la chica más dulce del mundo entero; debía admitirlo. Siempre se alegraba por lo bueno que le sucedía al mundo entero. Siempre le sonreía a cualquiera que se topara frente a ella con la sonrisa más sincera que pudiera ofrecer. Eso era lo que enamoraba a cualquier hombre. Su dulzura.
lunes, 5 de agosto de 2013
CAPITULO 77º :"AMO PASAR TIEMPO CON ELLOS"
El día era nublado como muchos otros en Canadá. Justin y yo llevábamos a rededor de una semana aquí. Hoy saldríamos a pasear con Jazzy y Jaxon por el centro comercial; íbamos a ver una pelicula en el cine.
Me levante como de costumbre y me di una ducha; me cambie por algo así:http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92654577&.locale=es y me hice un moño desalineado, desprolijo podría decirse. Salí del baño y me encontré con Justin, miraba su celular… ¡estaba en bóxer! Se veía tan ardiente; su abdomen estaba al descubierto, dejando así su bien marcado torso desnudo ante mis ojos.
—¡Joder, Justin! —exclame—, estas tentándome de forma cruel.
—¿Por qué lo dices? —cuestionó inocentemente.
—¿Por qué lo digo? —pregunte—. Haber, te paseas delante de mi en ropa interior… ¿crees que yo soy tan santa? —lo miré—. Sabes, podría violarte—le advertí.
—Yo no tengo problema alguno con eso—sonrió pervertidamente.
—Estamos en casa de tu familia, lindo—le recordé.
—¡Rayos!, es cierto.
—Anda, ponte algo de ropa y bajamos a desayunar—le ordené.
—Voy.
Justin se cambio por unos jeans negros, una camisa blanca y una sudadera morada. Se veía lindo, el purpura le quedaba perfecto a su tono de piel.
Regreso hasta donde yo estaba con su andar despreocupado y me tomo de la mano. Salimos de la habitación y bajamos a la cocina. Ahí ya estaba todo el mundo, al parecer madrugaban más que nosotros, tomando en cuenta que eran las 7: 00 de la mañana.
—Hola chicos—nos saludo Diane. Estaba cocinando algo.
—Hola—saludamos al unísono.
—¿Quieren desayunar con nosotros?—ofreció Bruce con una sonrisa.
—Si, tengo hambre—comentó Justin.
—Y yo—sonreí tímidamente.
—Muy bien—sonrió Diane.
—¿Qué piensan hacer hoy?—pregunto Jeremy.
—Llevaremos a Jazzy y a Jaxon al cine—dijo Justin.
—¿Ah sí? —pregunto Bruce.
—Si, iremos a ver “valiente”—comenté. Era una nueva película que se había estrenado hace poco.
—Me alegra que no te desesperen mis hijos _________(tu nombre), ellos te adoran—sonrío Jeremy; claramente se refería a los 3.
—Para mi son como mis hermanos pequeños—me refería a Jazzy y al pequeño Jaxon—. Igual los adoro.
Desayunamos junto con los demás y luego Diane y Bruce salieron rumbo a su clase de danza; según tenía entendido practicaban Jazz por las mañanas. Jeremy salió al aeropuerto, ya que hoy llegaba su esposa de un viaje que había hecho para ver a su familia. Justin y yo subimos a la recamara de sus pequeños hermanitos. Ellos miraban en la televisión “Tom y Jerry” (no piensen mal, no hablo de ese “Jerry” que están pensando ¬¬’).
—Ese ratón es muy malo con el pobre gato—comentó indignado Justin.
—Es una caricatura—le recordé.
—Aun así, él tiene sentimientos—Jazzy lo miraba feo.
—¡Cállate!—le ordenó su hermana—, no me dejas oír lo que dicen.
—Pero…
—Shh—ese fue Jaxon.
—¡Oww! —exclame en voz baja—, ¿hirieron tus sentimientos? —pregunté en un susurro.
—Si, son malos—hizo un puchero adorable.
Me paré de puntillas y presione mis labios sobre los de él; sus labios eran cálidos y muy suaves. Debo decir que no duro mucho, ya que estaban presentes Jaxon y Jazzy, además… si continuábamos se volvería un poco más apasionado y los dejaríamos traumados.
Cuando termino la caricatura bajamos de nuevo a la cocina y les servimos a ambos leche con galletas. Cuando terminaron de desayunar salimos de la casa y subimos al auto de Justin. Manejo hasta la plaza comercial y bajamos del coche. Justin y yo nos pusimos gafas de sol obscuras en un intento de pasar desapercibidos.
Entramos al centro comercial y nos dirigimos hacía los cines que estaban en el segundo piso. Pagamos nuestros 4 boletos, compramos golosinas y entramos a la sala que nos correspondía, gracias a Dios no estaba muy llena, ya que era temprano y la gente solía frecuentar el cine por la noche. Jazzy y Jaxon se sentaron en medio y nosotros de un lado de cada uno.
En pocos minutos las luces se apagaron y la película comenzó. Jazzy y yo compartíamos ositos de goma. En verdad era una película muy buena y divertida. En la sala del cine se escuchaban muchas risas de niños pequeños y algunos adultos, cada vez que había alguna escena chistosa.
(…)
La película había terminado ya y estábamos en la zona de juegos del centro comercial. Justin y yo observábamos a sus hermanos subirse a un trampolín.
—¿Te imaginas cuando nuestro bebé tenga su edad? —preguntó Justin.
—Si, me da mucha emoción el tan solo pensarlo—afirme sonriendo.
—Pronto comenzara a crecer tu pansita—me recordó.
—Estoy ansiosa por verme con una enorme barriga—no sé, me hacía sentir bien la idea de que pronto sería mamá.
—Yo también—sonrió dulcemente.
—Cambiando de tema, el lunes tenemos una cita con la organizadora de la boda en Los Ángeles—comentó Justin.
—Y el martes debo ir al foro de MTV—le avisé—. Andrea firmo con ellos para una entrevista.
—¿Me vas a llevar? —preguntó.
—Solo si tú quieres—no lo obligaría, eso esta más que claro.
—Si quiero—afirmo.
—Entonces iremos los dos—concluí.
Cuando los dos pequeños bajaron del juego corrieron en nuestra dirección, al parecer querían subirse a otro juego que había ahí.
—Justin—lo llamo su tierna hermanita—, ¿me compras un osito?
—Mmm… no lo sé— ella lo miró mal y él sonrió malvadamente—. Solo si me regalas un besito—condiciono el.
—Esta bien—sonrió ella.
Justin se agacho hasta quedar a la altura de la pequeña Jazzy y esta presiono sus pequeños labios sobre la mejilla de su hermano mayor, se veían adorables.
—¿Qué osito quieres? —le preguntó mientras la tomaba en brazos.
—Ese—ella señalo con su pequeña mano el mostrador de una tienda de regalos; en específico al enorme oso de peluche café que estaba ahí.
—Esta muy enorme—comentó Jaxon—, no va a caper en la casa—se escucho tan adorable cuando dijo “caper”.
—Si va a caber—aseguró su hermanita.
—Yo creó que si cabe—la apoyo Justin—, ¿tu que dices, mi amor? —me preguntó.
—No lo sé, meterlo al auto es el problema—ya que era un deportivo, por lo tanto su espacio era más reducido.
—Cierto.
Y bueno, al final terminamos comprando el monumental oso de peluche y una jirafa para Jaxon. Esta última tenía un tamaño más decente. Justin cargaba el enorme peluche, mientras yo tomaba de la mano a los niños.
Cuando llegamos al auto acomodamos al oso como pudimos, de forma en que todos cupiéramos. Justin arranco el coche y salimos del estacionamiento. Comenzó a manejar hacia la casa.
Narra Justin:
Mi hermosa prometida y yo habíamos pasado toda la tarde entera con mis hermanos. En verdad amo pasar tiempo con ellos, ya que no siempre puedo verlos y cuando lo hago lo disfruto mucho. Son tan pequeños, tan lindos y tan traviesos; irradian alegría con tan solo dedicarte una pequeña sonrisa.
Ahora ya estábamos en casa de mi familia. Jazzy forcejeaba con su enorme oso de peluche para intentar moverlo de un lado a otro por la sala y Jaxon jugaba con su jirafa, era de esas que son montables. __________(tu nombre) y yo estábamos sentados en el sillón, ya que debíamos cuidar de los dos niños.
La T.V estaba encendida; hace un rato estaban hablando sobre nosotros y nuestra salida al centro comercial con Jazzy y Jaxon. Nos habían tomado un par de fotos, nada a lo que no estemos ya acostumbrados. Decían que estábamos en nuestro mejor momento, que mi familia quería mucho a mi novia y que era bien aceptada por mis beliebers. Y era totalmente cierto, estábamos a punto de casarnos y esperábamos con mucha emoción la llegada de nuestro bebé.
Ahora nadie lo sabia, pero era cuestión de tiempo para que se enteraran, pues, ¿Cómo ocultar un embarazo? Imposible. Y nuestra boda, era obvio que teníamos que hacer saber a nuestros fans de nuestros planes, pero todo a su tiempo, tal vez en uno o dos meses se los haríamos saber.
Yo sé que mis beliebers reaccionaran bien a mi decisión, ellas aman a mi novia y para muchos es su más grande ídola. No había nada de que preocuparse, pues por fin después de tres duros años de altas y bajas en nuestra relación, al parecer por fin podríamos decir que estamos a punto de poder decir “Y vivieron felices para siempre” sin que nada se interpusiera en nuestro camino.
Saben, es loco pensar que el mundo puede cambiar tan drásticamente. Digo, hace tiempo, cuando __________(tu nombre) y yo apenas si nos conocíamos, ella me odiaba a muerte y andaba con Chris, mientras yo estaba con Selena. Ahora nos amábamos mutuamente.
—¿En qué piensas?—me pregunto ella, mirándome con sus enormes ojos pardos.
—En como antes me odiabas—confesé.
—Lo lamento mucho—se disculpo—. Era muy estúpida por no darme cuenta de lo valioso que eres.
—No hay drama, princesa—aseguré—. En ese entonces yo era igual, creía que eras una chica malcriada y loca—me sincere.
—Y yo creía que eras gay.
—Cierto, me decías Gayber —recordé.
—De verdad lo siento mucho—se disculpo de nuevo.
—No te preocupes linda—le sonreí—. Te amo.
—Yo igual te amo Justin—sonrió igual.
Me acerque a ella y bese dulcemente sus labios. Nunca me cansaría de decir que sus labios son los mejores y más tiernos que he probado. Sin duda había encontrado a mi media naranja, a mi razón de existir. De verdad, estaba más que enamorado de ella.
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