El día era nublado como muchos otros en Canadá. Justin y yo llevábamos a rededor de una semana aquí. Hoy saldríamos a pasear con Jazzy y Jaxon por el centro comercial; íbamos a ver una pelicula en el cine.
Me levante como de costumbre y me di una ducha; me cambie por algo así:http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92654577&.locale=es y me hice un moño desalineado, desprolijo podría decirse. Salí del baño y me encontré con Justin, miraba su celular… ¡estaba en bóxer! Se veía tan ardiente; su abdomen estaba al descubierto, dejando así su bien marcado torso desnudo ante mis ojos.
—¡Joder, Justin! —exclame—, estas tentándome de forma cruel.
—¿Por qué lo dices? —cuestionó inocentemente.
—¿Por qué lo digo? —pregunte—. Haber, te paseas delante de mi en ropa interior… ¿crees que yo soy tan santa? —lo miré—. Sabes, podría violarte—le advertí.
—Yo no tengo problema alguno con eso—sonrió pervertidamente.
—Estamos en casa de tu familia, lindo—le recordé.
—¡Rayos!, es cierto.
—Anda, ponte algo de ropa y bajamos a desayunar—le ordené.
—Voy.
Justin se cambio por unos jeans negros, una camisa blanca y una sudadera morada. Se veía lindo, el purpura le quedaba perfecto a su tono de piel.
Regreso hasta donde yo estaba con su andar despreocupado y me tomo de la mano. Salimos de la habitación y bajamos a la cocina. Ahí ya estaba todo el mundo, al parecer madrugaban más que nosotros, tomando en cuenta que eran las 7: 00 de la mañana.
—Hola chicos—nos saludo Diane. Estaba cocinando algo.
—Hola—saludamos al unísono.
—¿Quieren desayunar con nosotros?—ofreció Bruce con una sonrisa.
—Si, tengo hambre—comentó Justin.
—Y yo—sonreí tímidamente.
—Muy bien—sonrió Diane.
—¿Qué piensan hacer hoy?—pregunto Jeremy.
—Llevaremos a Jazzy y a Jaxon al cine—dijo Justin.
—¿Ah sí? —pregunto Bruce.
—Si, iremos a ver “valiente”—comenté. Era una nueva película que se había estrenado hace poco.
—Me alegra que no te desesperen mis hijos _________(tu nombre), ellos te adoran—sonrío Jeremy; claramente se refería a los 3.
—Para mi son como mis hermanos pequeños—me refería a Jazzy y al pequeño Jaxon—. Igual los adoro.
Desayunamos junto con los demás y luego Diane y Bruce salieron rumbo a su clase de danza; según tenía entendido practicaban Jazz por las mañanas. Jeremy salió al aeropuerto, ya que hoy llegaba su esposa de un viaje que había hecho para ver a su familia. Justin y yo subimos a la recamara de sus pequeños hermanitos. Ellos miraban en la televisión “Tom y Jerry” (no piensen mal, no hablo de ese “Jerry” que están pensando ¬¬’).
—Ese ratón es muy malo con el pobre gato—comentó indignado Justin.
—Es una caricatura—le recordé.
—Aun así, él tiene sentimientos—Jazzy lo miraba feo.
—¡Cállate!—le ordenó su hermana—, no me dejas oír lo que dicen.
—Pero…
—Shh—ese fue Jaxon.
—¡Oww! —exclame en voz baja—, ¿hirieron tus sentimientos? —pregunté en un susurro.
—Si, son malos—hizo un puchero adorable.
Me paré de puntillas y presione mis labios sobre los de él; sus labios eran cálidos y muy suaves. Debo decir que no duro mucho, ya que estaban presentes Jaxon y Jazzy, además… si continuábamos se volvería un poco más apasionado y los dejaríamos traumados.
Cuando termino la caricatura bajamos de nuevo a la cocina y les servimos a ambos leche con galletas. Cuando terminaron de desayunar salimos de la casa y subimos al auto de Justin. Manejo hasta la plaza comercial y bajamos del coche. Justin y yo nos pusimos gafas de sol obscuras en un intento de pasar desapercibidos.
Entramos al centro comercial y nos dirigimos hacía los cines que estaban en el segundo piso. Pagamos nuestros 4 boletos, compramos golosinas y entramos a la sala que nos correspondía, gracias a Dios no estaba muy llena, ya que era temprano y la gente solía frecuentar el cine por la noche. Jazzy y Jaxon se sentaron en medio y nosotros de un lado de cada uno.
En pocos minutos las luces se apagaron y la película comenzó. Jazzy y yo compartíamos ositos de goma. En verdad era una película muy buena y divertida. En la sala del cine se escuchaban muchas risas de niños pequeños y algunos adultos, cada vez que había alguna escena chistosa.
(…)
La película había terminado ya y estábamos en la zona de juegos del centro comercial. Justin y yo observábamos a sus hermanos subirse a un trampolín.
—¿Te imaginas cuando nuestro bebé tenga su edad? —preguntó Justin.
—Si, me da mucha emoción el tan solo pensarlo—afirme sonriendo.
—Pronto comenzara a crecer tu pansita—me recordó.
—Estoy ansiosa por verme con una enorme barriga—no sé, me hacía sentir bien la idea de que pronto sería mamá.
—Yo también—sonrió dulcemente.
—Cambiando de tema, el lunes tenemos una cita con la organizadora de la boda en Los Ángeles—comentó Justin.
—Y el martes debo ir al foro de MTV—le avisé—. Andrea firmo con ellos para una entrevista.
—¿Me vas a llevar? —preguntó.
—Solo si tú quieres—no lo obligaría, eso esta más que claro.
—Si quiero—afirmo.
—Entonces iremos los dos—concluí.
Cuando los dos pequeños bajaron del juego corrieron en nuestra dirección, al parecer querían subirse a otro juego que había ahí.
—Justin—lo llamo su tierna hermanita—, ¿me compras un osito?
—Mmm… no lo sé— ella lo miró mal y él sonrió malvadamente—. Solo si me regalas un besito—condiciono el.
—Esta bien—sonrió ella.
Justin se agacho hasta quedar a la altura de la pequeña Jazzy y esta presiono sus pequeños labios sobre la mejilla de su hermano mayor, se veían adorables.
—¿Qué osito quieres? —le preguntó mientras la tomaba en brazos.
—Ese—ella señalo con su pequeña mano el mostrador de una tienda de regalos; en específico al enorme oso de peluche café que estaba ahí.
—Esta muy enorme—comentó Jaxon—, no va a caper en la casa—se escucho tan adorable cuando dijo “caper”.
—Si va a caber—aseguró su hermanita.
—Yo creó que si cabe—la apoyo Justin—, ¿tu que dices, mi amor? —me preguntó.
—No lo sé, meterlo al auto es el problema—ya que era un deportivo, por lo tanto su espacio era más reducido.
—Cierto.
Y bueno, al final terminamos comprando el monumental oso de peluche y una jirafa para Jaxon. Esta última tenía un tamaño más decente. Justin cargaba el enorme peluche, mientras yo tomaba de la mano a los niños.
Cuando llegamos al auto acomodamos al oso como pudimos, de forma en que todos cupiéramos. Justin arranco el coche y salimos del estacionamiento. Comenzó a manejar hacia la casa.
Narra Justin:
Mi hermosa prometida y yo habíamos pasado toda la tarde entera con mis hermanos. En verdad amo pasar tiempo con ellos, ya que no siempre puedo verlos y cuando lo hago lo disfruto mucho. Son tan pequeños, tan lindos y tan traviesos; irradian alegría con tan solo dedicarte una pequeña sonrisa.
Ahora ya estábamos en casa de mi familia. Jazzy forcejeaba con su enorme oso de peluche para intentar moverlo de un lado a otro por la sala y Jaxon jugaba con su jirafa, era de esas que son montables. __________(tu nombre) y yo estábamos sentados en el sillón, ya que debíamos cuidar de los dos niños.
La T.V estaba encendida; hace un rato estaban hablando sobre nosotros y nuestra salida al centro comercial con Jazzy y Jaxon. Nos habían tomado un par de fotos, nada a lo que no estemos ya acostumbrados. Decían que estábamos en nuestro mejor momento, que mi familia quería mucho a mi novia y que era bien aceptada por mis beliebers. Y era totalmente cierto, estábamos a punto de casarnos y esperábamos con mucha emoción la llegada de nuestro bebé.
Ahora nadie lo sabia, pero era cuestión de tiempo para que se enteraran, pues, ¿Cómo ocultar un embarazo? Imposible. Y nuestra boda, era obvio que teníamos que hacer saber a nuestros fans de nuestros planes, pero todo a su tiempo, tal vez en uno o dos meses se los haríamos saber.
Yo sé que mis beliebers reaccionaran bien a mi decisión, ellas aman a mi novia y para muchos es su más grande ídola. No había nada de que preocuparse, pues por fin después de tres duros años de altas y bajas en nuestra relación, al parecer por fin podríamos decir que estamos a punto de poder decir “Y vivieron felices para siempre” sin que nada se interpusiera en nuestro camino.
Saben, es loco pensar que el mundo puede cambiar tan drásticamente. Digo, hace tiempo, cuando __________(tu nombre) y yo apenas si nos conocíamos, ella me odiaba a muerte y andaba con Chris, mientras yo estaba con Selena. Ahora nos amábamos mutuamente.
—¿En qué piensas?—me pregunto ella, mirándome con sus enormes ojos pardos.
—En como antes me odiabas—confesé.
—Lo lamento mucho—se disculpo—. Era muy estúpida por no darme cuenta de lo valioso que eres.
—No hay drama, princesa—aseguré—. En ese entonces yo era igual, creía que eras una chica malcriada y loca—me sincere.
—Y yo creía que eras gay.
—Cierto, me decías Gayber —recordé.
—De verdad lo siento mucho—se disculpo de nuevo.
—No te preocupes linda—le sonreí—. Te amo.
—Yo igual te amo Justin—sonrió igual.
Me acerque a ella y bese dulcemente sus labios. Nunca me cansaría de decir que sus labios son los mejores y más tiernos que he probado. Sin duda había encontrado a mi media naranja, a mi razón de existir. De verdad, estaba más que enamorado de ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario