sábado, 3 de agosto de 2013

CAPITULO 63º :"QUIERO DEMOSTRARTE CUANTO TE AMO"



...Un mes y medio después...

El sol que inundo la habitación me despertó. En realidad, aún era temprano, como eso de las 9:00 a.m. A regañadientes arrastre mis pies por la habitación, hasta llegar a mi objetivo; la ducha. Entre y abrí la llave de agua caliente a todo lo que da y luego entre en ella, fue cuestión de una media hora, luego busque algo que ponerme. Escogí algo así: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92360734&.locale=es. Me cepille un poco el pelo y me maquille un poco. Luego, baje al primer piso, ahí entre a la cocina y me puse a buscar algo para comer, tenia hambre. Me decidí por algo simple, un baso de leche y una barra de cereal.

Salí de la cocina y me fui a sentar en un sofá. No tenia nada que hacer, así que me dedique a pensar en Justin, lo sé, estoy loca.

Entonces, sonó el timbre, haciendo que perdiera el hilo de mis pensamientos. Me paré y fui a abrir la puerta. Ahí frente a mi estaba parado el ser más perfecto y hermoso del mundo, Justin Bieber.

—Hola, linda—sonrió. El...no sé, tenia un tipo de sonrisa que me volvía loca.
 —Hola, Just—sonreí, aún algo embobada.
—¿Puedo?—pregunto amablemente.
—Oh, si—me corrí de la puerta para dejarlo pasar.

Justin había llegado hace como medio mes a París, pero por nuestros trabajos solo nos habíamos visto un par de veces.

—¿Cómo estas?—pregunto mientras se acercaba a mi.
—Buen—dije algo nerviosa. Estaba muy cerca, con la mano tomo mi mentón, para luego presionar sus labios contra los míos.—¿tu?—pregunte aún entre sus labios.
—Bien, pronto estará listo el nuevo CD—aseguró.

Se inclino un poco para poder besarme mejor. Nuestro beso se hizo algo apasionado y nuestra respiración era agitada, al igual que nuestro ritmo cardíaco. Se separó de mi unos segundos después.

—¿Qué aremos hoy?—preguntó Justin.
—En realidad, no sé—reí—¿Quieres desayunar?—propuse.
—¿Vamos a un restaurante?—en realidad, tenia flojera.
—No, tengo flojera—y no quería lidiar con paparazzis y todo ese rollo.
—Bueno, entonces....¿pedimos algo?—pregunto mientras se acercaba y me abrazaba.
—Sushi—amo el sushi.
—Sushi será—beso mi frente.

Justin lo pidió por teléfono y llegó como en cuestión de media hora. Nos sentamos en la pequeña y redonda mesa del living.

 —Tus ojos me gustan—comentó Justin.
—Me encanta tu sonrisa.
—Eres muy bonita, ________(tu nombre)—me miró a los ojos—. Te amo.
—Te amo, Justin—aseguré—. Siempre tenlo claro.
—Más que claro, amor.
—Sabes, la gente dice que no duraremos—si, siempre lo hacia.—Que solo somos publicidad.
—Hemos sido novios desde que tu tenias 15 años, dime, ¿es poco?—eran tres años.
—No, es el tiempo suficiente para que pueda asegurar que encontré a la persona indicada.
—_________(tu nombre)...—hablo algo nervoso.
—Dime—pedí.
—Me iré de gira de nuevo, ahora por latino américa—suspiró.
—¿Cuanto tiempo?—pregunte con desanimo.
—No sé, el tiempo puede variar, supongo que uno o dos meses—me miro.
—Justin, en dos meses yo estaré igual de jira.
—De nuevo no nos veremos—dijo con desanimo.
—Eso creó.
—Antes de volverme a alejar de ti...—dudó un momento.—Quiero demostrarte cuanto te amo—pero...ya lo sabia.
—Se cuanto me amas, Justin—no hacia falta demostrarlo.
—No puedes saber cuanto te amo—aseguró—No hay definición alguna, porque seria ponerle un limite y mi amor por ti no lo tiene, es infinito—me tomo del mentón e hizo que lo mirara a los ojos.
—No te entiendo, Justin—suspiré.
—____________(tu nombre), quiero estar contigo—ahí fue cuando comprendí que el quería que pasáramos la noche juntos.
—Justin, no estoy lista para eso—dije con desesperación—. Yo...nunca he estado con nadie, me da miedo, tengo pavor a las consecuencias—expliqué.
—Soy igual de inexperto que tu, linda—sonrió enternecido—serás la primera persona con la que este, la primera y la única—aseguró.
—No se si estoy lista para tener sexo contigo—tenia vergüenza.
—Yo no tendré sexo contigo, aré el amor contigo—¿acaso no es lo mismo?
—Es lo mismo...
—No, no lo es—no entiendo—hacer el amor, será mi forma de decirte que te amo—mi corazón latía a mil por hora.
—Aún así tengo miedo—confesé.
—No tengas miedo—susurró—Somos como una sola persona—rozó fugazmente mis labios. De pronto comprendí la realidad de sus palabras, eran tan autenticas, tan sinceras.
—¿Hoy?—tendría que ir asimilándolo.
—Será la mejor noche de nuestras vidas—confirmó.
—Espera, ¿aquí?—mi casa era muy publica hoy día. Me daba desconfianza.
—No te preocupes linda, yo me encargo de todo—me abrazo por la cintura.—Iremos a un lugar especial.
—Te amo—repetí.
—No más que yo a ti— apoyo su cabeza en mi hombro.

Después de un rato más, Justin se fue a preparar todo y al estudio. En verdad estaba muy nerviosa y asustada, pero estaba segura de una cosa, podía confiar en Justin plenamente. El pasaría por mi a las 8:00 p.m, aún faltaba tiempo, pero decidí depilarme las piernas, arreglar mis uñas, buscar algo adecuado para ponerme y demás cosas. No quería ponerme a pensar en como seria la noche de hoy, así que decidí ordenas la casa de arriba a abajo.

Hice unas cuantas llamadas telefónicas, entre las cuales estaba mi mejor amigo; Harry Styles. Tome airé varias veces y pensé en que diablos iba a decir. Su voz varonil interrumpió mi intento por no meter la pata.

#Llamada telefónica#
—¿Hola?—contesto el.
—Harry—pronunciar su nombre me quemo como la garganta—Soy _______(tu nombre).
—Oh, ¿que quieres?—no fue grosero, pero su voz era seca, carecía de esa emoción de siempre.
—¿Pasa algo?—pregunte perpleja por su tono.
—No, solo que no esperaba que llamaras—mintió.
—¿Como estas?—pregunte con voz titubeante y con fingida alegría.
—Supongo que bien—rió amargamente—Intentó superarte—sus ultimas palabras me dolieron, no pude evitarlo.
—Esperó y lo logres—en realidad, mi corazón decía todo lo contrario.—Enserio.
—Ya no importa—aseguró—Dime, ¿que ha pasado contigo?
—Regrese con Justin—fue lo único que pude pronunciar.
—Oh—fue lo único que dijo, luego volvió su tono cortante y amargo.—Oye debo irme, lo siento—se disculpó.
—Esta bien—no lo presionaría—¿Te llamo mañana?—esperaba que dijera "si".
—No...—dudó un momento.—yo te llamo luego—ese "luego", me hizo pensar que nuestra amistad había acabado.
—Harry—hable antes de que colgara—Te quiero mucho, nunca lo olvides—era como mi hermano.
—Adiós, __________(tu nombre)—colgó.
#Fin de la llamada telefónica#

En verdad me dolía que el se comportara así conmigo, era como mi hermano. Yo se que fui muy maldita e injusta al dejar que se apegará tanto a mi el año pasado, pero es que...lo necesitaba tanto. El era el único que lograba hacerme seguir día a día. Poco a poco se fue ganando el cariño que le tengo, poco a poco fue formando parte de mi, una parte muy valiosa, sin la cual no soy capaz de vivir.

Si me preguntaran a quien elegiría, si a Harry o a Justin, sin dudarlo me quedaría con los dos. Justin es el amor de mi vida, mi complemento, simple y sencillamente es mi todo. Harry, el es mi mejor amigo, es mi hermano y lo amo mucho, es parte de mi igual que Justin, solo que...sin este ultimo no puedo vivir. Estoy muy segura que si no hubiera conocido antes a Bieber, me hubiera enamorado de Harry. El es un chico que cualquiera mataría por el, es tierno, noble, amable, sincero, transparente, detallista, es un amigo cuando lo necesitas y siempre puedes contar con el. Simplemente es la clase de hombre del cual yo me enamoraría fácilmente, solo que soy tan estúpida y ciega que...lo dejo ir, sin darme cuenta lo mucho que vale.  

Yo se que lo lastime, pero juro que es mejor así. Es una ruptura sana, por lo tanto sanara con el tiempo. Si yo hubiera dejado que el se ilusionara aún más, luego las consecuencias hubieran sido fatales, el terminaría odiándome por el resto de su vida y yo no lo soportaría.


...Horas después...


Ya eran eso de las 7:00 p.m, Justin no tardaría mucho. Así que fui a darme una ducha larga, luego salí y me puse algo así: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92362638&.locale=es. Me cepille un poco el pelo y no me maquille, no creí que fuera muy necesario. Me senté a esperar que el timbre sonara, hasta que justo a las 8:00 p.m, sonó dos veces. Respiré profundamente y me dirigí a la puerta. De nuevo, estaba ahí parado frente ami. Sonrió al verme y ,me recorrió con la mirada de los pies a la cabeza.

—¿Cómo estas?—pregunto con voz tierna.
—Nerviosa—confesé.
—Tranquila, juro que te protegeré—aseguró.
—Confió en ti—era el único ser en la tierra que poseía mi confianza infinita. Podría vendarme los ojos y saltar de un acantilado, solo si el me prometiera que no pasaría nada malo.
—¿Vamos?
—Si,vamos.

Salimos de mi casa y Justin, como todo un caballero me abrió la puerta del copiloto, me ayudo a subir y luego rodeo el flamante auto negro. Subió y nos pusimos los cinturones. Encendió el coche, solo se oyó el ronroneo del motor, después comenzó a manejar por las acogedoras calles de París. 

No quiso decirme a donde íbamos, simplemente dijo "es sorpresa". Con unos movimientos rápidos, puso un CD, comenzó a sonar la primera pista, era "The Scientist — Coldplay", era una canción muy linda, en realidad una de mis favoritas, después de "Lost" y de "Viva la Vida". Recuerdo que cuando fue su concierto en ______(tu país) fui a verlos, a decir verdad fue uno de los mejores conciertos a los que he ido.

 —¿Te gusta la canción?—le pregunte a Justin.
—Mi favorita—sonrió.
—Su letra...es hermosa—aseguré.
—Si, me gustaría ir a un concierto de coldplay—comentó.
—¿Nunca has ido a uno?—pregunte incrédula.
—No, nunca he podido—suspiró.—Siempre hay algo que lo impide.
—Te invitare cuando habrán su gira, ¿vale?—en realidad, era una experiencia que me gustaría revivir, Además de que su nueva gira viene acompañada de mucha buena música.
—Muy bien.

Fue entonces cuando me di cuenta de que ya estábamos en la carretera, de seguro aún faltaba tiempo para llegar. Mire a la cerrada noche, ella sería la confidente de nuestro amor, cada caricia, cada beso, cada palabra pronunciada.

—¿Ya te dije lo hermosa que estas esta noche?—pregunto Justin.
—Lo has repetido mil veces—dramatice.
—Pues...solo digo la verdad.
—Justin, quiero que sepas que...te entregaré lo más valioso que poseo en esta vida. Así que... prométeme que no te marcharas luego—pedí.
—¿Marcharme?—pregunto—Nunca más, mi vida.
—Eres tan dulce, te amo.

Después de que manejo un rato más y de decir cualquier sosera que se nos ocurriera en el momento, Justin aparco en, prácticamente, la nada. Bajamos del coche. Ahí fue cuando vi en realidad donde estábamos. Era una hermosa y solitaria playa, la arena era finita, el mar estaba negro y pacifico, podía escuchar claramente el choque de las olas contra las rocas. A lo lejos, pude observar una cabaña con una rustica fachada, era muy bonita. El cielo estaba despejado y obscuro, la luna era enorme y las estrellas titilaban de manera continua, era un gran espectáculo visual.

—¿Vamos?—Justin extendió su mano, para luego entrelazarla con la mía.
—Vamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario