De repente sentí un pequeño mareó que después se fue volviendo más intenso, era como si todo se moviera de lugar, además de sentir que mi equilibrio me estaba jugando una mala pasada. Intenté prestar atención a mi alrededor, pero de lo único que fuí cociente fue de la voz de Justin gritar desesperado y pidiendo ayuda. Solo después de eso...todo se volvió negro.
Fin de tu narración.
Narra Justin:
Estábamos platicando sobre algunos temas relacionados a nuestro compromiso cuando _______(tu nombre) comenzó a perder un poco el equilibrio, al parecer estaba un poco mareada.
—¿Estas bien?—pregunte un poco alarmado.
—Si... tranquilo—su voz se oía débil y pastosa.
De repente, de un momento a otro observe horrorizado a _______(tu nombre) desplomarse. La sostuve entre mis brazos mientras una oleada de desesperación y miedo inundaban mi cuerpo y mi cabeza, sencillamente no sabía que hacer o como reaccionar ante eso. ¿Qué le estaba pasando? Ella nunca había enfermado ni mucho menos, por lo menos no a tal grado de desmayarse.
Comencé a pedir ayuda mientras me ponía a gritar como un loco desesperado. El mundo entero comenzó a moverse más rápidamente. Andrea apareció rápidamente a mi lado, se veía nerviosa, alarmada y asustada.
—¡¿Qué tiene?!—preguntó ella alarmada.
—¡No sé!—dije con voz asustada.
—Ya llamaron a un doctor—me avisó Andy.
—¿Estará bien?
—Eso creó...
Pronto una chica de producción trajo consigo un algodón repleto con alcohol. Andrea rápidamente lo puso cerca de la nariz de ________(tu nombre), lo intentó varias veces, hasta que mi novia percibió el fuerte aroma y comenzó a abrir sus enormes ojos marrones. La observe aliviado, ella estaba bien.
—¿Qué me paso?—preguntó en un susurro.
—Te desmayaste—le informé.
—¿Por qué?
—No sabemos, por eso llamamos al medico—informó Andrea.
—Me siento mejor—a ella no le agradaban los médicos.
—Tiene que revisarte _________(tu nombre)—dije serio.
—Pero...
—Calla—ordené.
Con la mayor delicadeza que fui capaz de tener, la tome entre mis brazos. Se sentía tan frágil, tan delicada que parecía una muñequita de porcelana, de esas con las que tienes que tener mucho cuidado sino quieres que se rompa o se dañe. Recargó su cabeza sobre mi pecho mientras nos dirigíamos a un sofá largó y blanco, solo para después largar un suspiro de cansancio. La deposite con sumo cuidado sobre el sofá, mientras me sentaba junto a ella y la recargaba en mi pecho con suavidad. Bese su cabello mientras tomaba su mano entre la mía.
—Me siento cansada—comentó con voz suave, casi un susurro.
—Descansa—sugerí.
—¿Por qué me paso esto?—sonó como una pregunta a si misma.
—Tranquila, mi amor—no quería que se preocupara—. Ya nos dirá el doctor que fue lo que te paso—aseguré.
—Esta bien.
Debo admitir que sentía cierto punto de miedo por lo que acababa de pasar, simplemente mi cabeza no dejaba de formular preguntas sobre eso, ¿Y si ella estaba enferma?, ¿qué sucedería?, ¿y si yo estaba sugestionado?, ¿solo se trataba de un simple desmayo? Solo podía rezar por que yo estuviera sufriendo una paranoia y que ninguna de mis especulaciones fuera cierta. Yo no podía vivir sin ella. La amo y simplemente después de ella el mundo deja de tener sentido para mi. Se ha impregnado en cada espacio y rincón de mi ser. Ella es parte de mi realidad desde el primer instante en que descubrí que la amaba tanto.
—Chicos—nos hablo Andrea entrando por la puerta—, aquí esta el doctor—avisó.
—Estoy bien— continuo insistiendo _________(tu nombre).
—No, así que deja que te revise—dije serio.
—Ok—acepto resignada.
Un doctor cuarentón entro por la puerta. Se acerco y deposito su maletín en una mesilla que descansaba a un lado del sofá. Nos miro como diciendo, "¿Pueden dejar de abrasarse para que pueda revisarla?". Justo después de percatarme de ese gesto ayude a _________(tu nombre) a sentarse y me pare para dejarle hacer su trabajo al doctor.
Fin de su narración.
Narra ________(tu nombre):
El doctor se acomodo justo a un lado de mi y tomo mi mano. Presiono sus dedos suavemente sobre mi muñeca, creó que estaba tomando mis signos vitales.
—Señorita _________(tu nombre)—me miró y después escribió algo en una hoja blanca.
—¿Si?
—Sus signos vitales están en su normalidad—aseguró con voz profesional.
—Oh—¿debía reaccionar bien? No sé, supongo.
—¿Ha sentido algo fuera de lo normal en estos últimos días?—preguntó.
—Pues he estado ensayando bastante para mi concierto que daré hoy, así que...me he sentido cansada y no he podido dormir muy bien—confesé.
—¿Es la primera vez que siente mareos o sufre desmayos?
—Eso creó.
—¿Ha estado comiendo bien?
—Si...
—No—negó Andrea.
—Claro que si—mi alimentación...era la de siempre.
—Hay veces que no come por estar ensayando—mierda, ¿acaso era mi madre?
—Ok—suspiró el doctor.
Me reviso de nuevo. Tomo mi frecuencia cardíaca, reviso mis pupilas y me hizo unas cuantas preguntas más.
—Eso es todo señorita ________(tu nombre)—avisó.
—¿Qué tiene doctor?—preguntó Justin, aún preocupado.
—Creó tener una teoría para esto...pero no quiero decir nada sin antes estar seguro—comentó.
—¿Ha que se debió su desmayo?—preguntó Andrea.
—No ha estado comiendo bien y no ha descansado como es debido, así que lo más seguro es que haya sufrido de una decaída—explico.
—¿Tiene que descansar?—cuestionó Justin.
—Si y además alimentarse bien—mi novio lo escuchaba atento.—Quisiera que mañana por la mañana fueran a la clínica para hacerle más estudios y comprobar que tiene—prosiguió—. Esperó que la acompañe señor Bieber...ya que creó que su salud les incumbe a ambos.
—Ahí estaremos—prometió Justin.
—¿Podrá dar su concierto hoy?—cuestionó Andy.
—Si, solo que si se llega a sentir mal debe parar de inmediato, ¿esta bien?
—Entendido—aseguré.
(...)
El pequeño concierto había sido todo un éxito. Mis fans presentes habían aceptado bastante bien mi nuevo disco "Without you" (Sin ti), El titulo esta inspirado en ese tan largó año que viví sin Justin, cuando Harry y los chicos de One Direction fueron mi único soporté. No quería pensar en aquellos momentos, pero sin duda...nunca se borrarían de mi cabeza, siempre escarian presentes...tal vez las heridas cicatrizaron, pero aún están ahí y aveces causan estragos.
Estaba bastante cansada, así que en cuanto el concierto termino tome mis cosas y me despedí de todos. Estaba a punto de irme, cuando sentí que alguien tomaba mi brazo. Voltee y mire a Justin, tenia cara de pocos amigos.
—¿Te vas sin despedirte?—preguntó cabizbajo.
—Pensé que estabas enojado—comente en un tono similar.
—¿Por qué habría de estarlo?
—No sé...—solo tenía esa sensación dentro mío.
—Preciosa, te amo—con el dorso de su mano libre acarició suavemente mi mejilla.
—Y yo a ti—susurré.
—Nunca podría enojarme contigo—sonrió levemente—. Solo que...estoy preocupado por ti.
—No tienes porque—aseguré con voz tranquila—. No tengo nada...
—Aún así mañana iremos a la clínica—me avisó.
—Esta bien—acepté sin ganas.
—¿Quieres que te acompañe a casa?—ofreció amable.
—Claro—sonreí.
—Vamos, entonces—entrelazo su mano con la mía.
—Ya, vamos.
Salimos por la puerta trasera del hotel y subimos a mi auto. Justin comenzó a manejar tranquilamente. Hablábamos sobre cosas de poca importancia. El intentaba hacerme reír en todo el camino. Siempre lograba hacerlo. Es un chico muy especial conmigo.
El tiempo se va volando, parece que solo había sido ayer cuando llevábamos pocos días de ser novios y hoy día estuviéramos comprometidos. Era algo simplemente alucinante. Me había topado sin querer con el amor de mi vida. El hombre perfecto.
Llegamos en menos de 30 minutos a casa. Ahí entramos y me dirigí a encender las luces, como de costumbre. Justin me siguió hasta mi habitación y se recostó en mi cama. Me limite a sonreír ampliamente.
—¿Te quedarás?—cuestioné.
—Solo si tu quieres—me dijo.
—Siempre quiero...
—Entonces me quedaré—prometió el.
—Tengo sueño...—bostece.
—Debes descansar, linda—me recordó con voz dulce.
—Lo aré—prometí.
Se paro de la cama y camino hasta donde me encontraba. Rodeo mi cintura con sus fuertes brazos y recargo su cabeza en mi hombro.
—¿En qué piensas?—me preguntó.
—En...¿y si en verdad...seremos padres?—pregunte nerviosa.
—Seras la mamá mas hermosa del universo—beso dulcemente mi mejilla.
—Pero tengo 18 y tu 20, somos aún muy...—me interrumpió.
—__________(tu nombre), podremos con ello. Te lo prometo—continúo—. Seríamos buenos padres—me animo.
—Eso espero—sonreí.
Voltee sobre mis talones y lo mire a los ojos fijamente. Se acerco lentamente, para después fundir nuestros labios en un beso cargado de sentimiento y pasión. Hacia tiempo que no me besaba con tal desesperación. Nuestros labios estaban urgidos por sentirnos cerca, por amarnos.
Nos movió al compás de una danza lenta, hasta llegar al borde de la cama. Me deposito con sumo cuidado sobre esta. Me rodeo con sus brazos mientras buscaba desesperadamente mi boca. Comenzó a besarme lentamente, solo hasta cuando le di acceso a mi cavidad bucal, porque después nuestras bocas fueron protagonistas de una batalla mortal...
—Debes descansar, linda—me recordó con voz dulce.
—Lo aré—prometí.
Se paro de la cama y camino hasta donde me encontraba. Rodeo mi cintura con sus fuertes brazos y recargo su cabeza en mi hombro.
—¿En qué piensas?—me preguntó.
—En...¿y si en verdad...seremos padres?—pregunte nerviosa.
—Seras la mamá mas hermosa del universo—beso dulcemente mi mejilla.
—Pero tengo 18 y tu 20, somos aún muy...—me interrumpió.
—__________(tu nombre), podremos con ello. Te lo prometo—continúo—. Seríamos buenos padres—me animo.
—Eso espero—sonreí.
Voltee sobre mis talones y lo mire a los ojos fijamente. Se acerco lentamente, para después fundir nuestros labios en un beso cargado de sentimiento y pasión. Hacia tiempo que no me besaba con tal desesperación. Nuestros labios estaban urgidos por sentirnos cerca, por amarnos.
Nos movió al compás de una danza lenta, hasta llegar al borde de la cama. Me deposito con sumo cuidado sobre esta. Me rodeo con sus brazos mientras buscaba desesperadamente mi boca. Comenzó a besarme lentamente, solo hasta cuando le di acceso a mi cavidad bucal, porque después nuestras bocas fueron protagonistas de una batalla mortal...

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