viernes, 2 de agosto de 2013

CAPITULO 57º :"MAL DE AMORES"



Llegue a la enorme casa sin problema alguno, aparque en la cochera y tome mi bolso. Baje con un poco de dificultad, pero lo logre. Saque la llave de mi bolso y abrí la puerta de madera blanca. Cuando entre, la  casa estaba inundada por un olor exquisito, me recordó a cuando mamá cocinaba, hace mucho tiempo. Camine por el corredor hasta llegar a  la cocina, ahí estaba Justin.

—Hola—lo salude mientras caminaba hasta estar a su lado.
—Hola, linda—me saludo y rozo mis labios con un beso fugaz.
—¿Estas cocinando?—pregunte incrédula.
—Si, ¿por qué te sorprende?—pregunto el y sonrió.
—No se—respondí torpemente.—¿Quieres que te ayude?—ofrecí mi ayuda, a pesar de que era muy mala cocinando.
—No, amor—respondió—. Ya termine.
—Oh, esta bien—uff, tengo suerte.
—Ve a cambiarte si quieres—propuso—. Te espero aquí.
—Ok, ya vengo.

Deje a Justin en la cocina y subí las escaleras que se imponían en el recibidor. Entre a la recamara y tome ropa más cómoda, me di la ducha más rápida, seguro rompí récord. Cuando termine de arreglarme baje de nuevo, entre al comedor que estaba justo a un lado de la cocina. Justin sonrió y me tomo de la mano, nos sentamos en la pequeña mesa de color café obscuro. El ya había servido la cena, se veía rico.

—¡Pasta!, que rico—sonreí.
—Soy experto, linda—presumió el.
—Si, me doy cuenta—con un tenedor, enrolle el espaguetí y lo metí a mi boca, mastique varias veces, sabia rico.—Esta delicioso—sentencie.
—¿Cómo te fue, amor?—pregunto el, mientras enrollaba el espagueti.
—Bastante bien, aunque...casi quedo muda—agregue.
—Andrea es un poco exigente—comento el.
—Oye, una pregunta—quería hablar de otra cosa. 
—Dime.
—Si pudieras pedir tres deseos...¿que pedirías?—pregunte y sonreí, luego tome un sorbo de agua.
—Emm...buena pregunta, ¿que pediría?—creó que estaba pensando en voz alta.—Pues en primer lugar; ser plenamente feliz a tu lado—sonreí tiernamente ante su primer deseo.—En segundo lugar...una dotación interminable de chocolates—¡diablos!, ese era mi deseo.—Y en tercer lugar, caminar sobre la luna—sonrió divertido.
—Eres malo Bieber, me robaste uno de mis deseos—proteste, haciendo ademan de estar enojada.
—No seas panchera, linda—me pidió.—Mejor dime tus deseos.
—Ok.—acepte—En primer lugar quisiera ser feliz siempre—ahora que lo pienso...el me robo dos deseos—. En segundo; que se acaben las guerras—si, aunque parezca raro, odio eso.—Y en tercero...quiero a Justin Bieber para mi sólita—si se, es imposible, ya que, lo tengo que compartir con sus hermosas Beliebers, pero por lo mismo...es un deseo.
—El ultimo no vale ______(tu nombre)—aseguro el.
—¿Por qué?—pregunte. Después de todo, era MI deseo.
—Ya me tienes para ti sola, amor—aseguro mi novio y sonrió tiernamente.
—No es verdad, Bieber—lo contradije—. Tengo que compartirte con tus Beliebers—le recordé.
—Es diferente—aseguro.—Y ellas lo comprenden.
—Lo se, la mayoría de ellas lo hacen—asegure y mire a otro lado.—Sin embargo, hay algunas que me odian—agregue.
—Tarde o temprano comprenderán que te amo y que eres mi felicidad—tomo mi mentón con una de sus manos —. Al igual que ellas lo son.
—No se...
—Además, yo igual tengo que compartirte, amor—me recordó.—Tienes fans que mueren por ti—agrego. Estaba un poco celoso.
—Ellos comprende que TE AMO A TI—resalte mis ultimas palabras.

Terminamos de cenar y platicamos un rato más. La noche era hermosa, la enorme luna alumbraba la ciudad y las estrellas adornaban el cielo. Subimos a la habitación, donde había una terraza que dejaba ver un lago hermoso. 

Antes de dormir entre a cepillarme los dientes. Cuando salí, Justin estaba ahí, esperándome. Nos acostamos en la enorme cama blanca, Justin me abrazo tiernamente, era agradable dormir entre sus brazos. Pronto concilie el sueño.


Al día siguiente...


Me levante al día siguiente, Justin ya no estaba ahí junto a mi, pero había dejado una nota diciéndome que tuvo que ir al estudio y que regresaba para desayunar. Me metí al baño a darme una ducha y me cambié así:http://www.polyvore.com/cgi/set?id=92205990&.locale=es, me peine un poco el cabello y me maquille un poco.

Estaba comenzando a sentirme aburrida, así que baje a la sala y me senté en uno de los enormes sillones. Saque mi celular y vi que tenia una llamada perdida de ayer por la noche, era de Zyan, exacto, One Direction. Marque su numero y espere a ver si contestaba, sonó unas cuantas veces.

#Llamada telefónica#
—¿Aló?—contesto Zayn.
—Hola Zayn, soy __________(tu nombre)—lo salude.
—Hola hermanita—si, eramos hermanos desde que comenzamos a ser amigos.
—Tengo una llamada perdida tuya, ¿ocurre algo?—pregunte con cierto tono de preocupación.
—Nada de que preocuparse—aseguro.—Solo quería platicar contigo.
—Siendo así—hice una pequeña pausa—soy toda oídos—proseguí.
—Es un mal de amores—confesó mi buen amigo.
—¿Zayn Malik sufriendo por alguien?—pregunte incrédula.
—Lo se, lo se. Es increíble—si, a el...no había chica que se le resistiera.
—Bueno pues... cuéntame—le pedí—¿Estas enamorado?—era esencial saberlo.
—No se, apenas si la conozco—se oía mal; como triste y dolido.—Es que...nunca me había gustado alguien con tanta fuerza.
—¿Y que le dijiste?—pregunte mientras me acomodaba un poco.
—Nada—pff, ¿entonces?, ¿como quiere lograr algo si no se atreve?—Tiene novio.
—Ese es nuestro gran problema—ella esta con alguien más.
—La conocí hace unas dos semanas, aquí, en Londres. Iba caminando, cuando la vi, ella leía un libro...le pregunte su nombre y cuando me respondió, me di cuenta de que tenia la voz más dulce que cualquier otra chica. Se llama Nina—se oía tan tierno, tan dulce. Estaba enamorado.
—Zayn, lo que debes hacer es darle tiempo, se tu mismo y deja que te conozca un poco más, se sincero con ella respecto a tus sentimientos, conquista su corazón con cada detalle, por mas pequeño que sea. Demuéstrale que eres  quien la puede amar hasta el ultimo momento, hazla sentir especial—le aconseje, sin duda, eso era lo que cualquier chica en este mundo quisiera.
—Tienes razón _________(tu nombre), siempre la tienes—era lo mínimo que podía hacer por el, pues me apoyo mucho en este ultimo año.
—Si, lo se—yo, aveces podía tener un gran ego, aveces.
—Pero...¿y si aún así no le gusto?—pregunto temeroso ante la respuesta.
—Pues seria una chica muy ciega y tonta—aseguré—. Lo se por experiencia.
—¿Cómo que por experiencia?—pregunto confundido.
—Yo, fui ciega y tonta muchas veces, y me arrepiento porque...ese chico estuvo siempre ahí, me dio su amor incondicional y yo no lo acepte. Simplemente lo deje ir—al otro lado de la linea no se escuchaba más.
—Ese alguien...¿es Harry?—insinuó Zayn.
—Si, fue el—suspire—. Créeme que me duele no poder corresponderlo—me sincere.
—El...intenta esconderlo y finge estar bien cuando esta con nosotros. Pero cuando esta solo...deja desbordar sus emociones.—me contó. Sentía una gran culpa.—Me da bastante miedo llegar a sentirme así—continuó.
—Lo se, pero intenta ser fuerte y no pienses negativo.—lo aconseje.
—Si, "never say never"—pronunció la frase de mi novio, Bieber.
—Exacto—sonreí positivamente.
—Bueno, Kissy—me llamo por el apodo que me había puesto el—. Tengo mucho sueño. Gracias por escucharme— recordé el cambio de horario.—Te quiero mucho, hermanita.
—Yo igual te quiero muchísimo, hermanote—si, como un segundo hermano mayor—. Adiós. Cuídate y suerte—me despedí de el.—Saludas a los chicos de mi parte—agregue.
—Lo are, adiós—colgó. 
#Fin de la llamada telefónica#

En cuanto colgué pude ver abrirse la puerta del recibidor, había llegado el amor de mi vida. Me pare del sillón y me acerque a donde el estaba, tenia una sonrisa radiante.

—Hola, cariño—lo salude mientras me acercaba y le daba un beso tierno en los labios.
—Hola, linda—correspondió a mi beso suavemente.
—¿Ya desayunaste?—pregunto mientras me abrazaba por la cintura.
—No, te estaba esperando—mis brazos rodearon su cintura.
—Muy bien, ¿te parece si vamos a Chili's?—propuso Bieber.
—Claro—acepte.
—Muy bien, pues entonces...—miro el reloj de la pared blanca—¿vamos?—pregunto.
—Ya vas.

Justin de nuevo tomo sus llaves y salimos de la casa. Como siempre fue caballeroso y me abrió la puerta del copiloto y yo subí, me puse el cinturón de seguridad y el hizo lo mismo. Dio marcha a la enorme camioneta y manejo hacia el centro.

—¿Qué hiciste durante mi ausencia?—pregunto Justin.
—Pues hable con Zayn Malik, de One Direction—comente.
—¿De que hablaron?—pregunto con recelo.
—Mi hermanito sufre del mal de amores—me limite a decir.
—¿Hermanito?—pregunto con notables signos de celos.
—Si, el me apoyo mucho este ultimo año, fue como mi hermano—explique.
—Si, claro—aún conservaba el mismo tonito de voz.
—¿Estas poniéndote celoso, Bieber?—pregunte lo evidente.
—No—mintió.
—Eres mal mentiroso—le recordé.
—No es mi culpa que medio mundo este deseoso de ti—excuso sus celos.
—Bieber, me llamo en plan de amigos—si, eran los momentos de depresión de mi amigo.
—Eso dile a el—no me creyó.
—¿Vamos a pelear de nuevo?—pregunte molesta.
—Si eso quieres...
—No, no quiero pelear—le avise—. Así que deja tus celos, ¿esta bien?—le pedí por enésima vez.
—Solo si me dices que me amas—puso condición.
—Te amo más que a nadie en este mundo, Justin Bieber—dije las palabras más sinceras que pudiese pronunciar—. Nunca lo olvides—le pedí.
—Nunca lo are—aseguro con convicción.
—...

No hay comentarios:

Publicar un comentario