sábado, 3 de agosto de 2013

CAPITULO 62º :"STUPID BITCH"



#Vía telefónica#
—¿Hola?—contesto.
—Es un pendejo—insulte a Bieber. 
—________(tu nombre)—al parecer estaba despertando apenas—¿Hablas de Beber?—preguntó. 
—Si, es un maldito mujeriego—estaba rabiosa.

—¿Por qué lo dices? 
—Su teléfono, lo contesto una chica—explique. 
—Puede que se le haya olvidado o que estuviera con alguien—intento serenarme—Tiene vida, _________(tu nombre). 
—No creó que sea muy temprano para recibir visitas—por allá era noche. 
—Bueno, vuelve a marcarle y que te explique—aconsejó. 
—No, que se joda. 
—Anda. no seas orgullosa—me ordeno. 
—¿Qué quieres que le diga?—si hablaría con el, sería para insultarlo.—"Oye Justin, ¿Me estas sacando la vuelta con esa perra?"—intenté hacer voz dulce. 
—No creó que sea lo correcto, __________(tu nombre)... 
—¿Qué?, ¿ahora soy yo la mala?—solo eso me faltaba. 
—No, claro que no—aseguro. 
—¿Que hago?—pregunte desesperada. 
— Llámalo—me ordeno. 
—Esta bien—me rendí y colgué. 
#Fin de la vía telefónica#


Intente respirar miles de veces y calmarme, pero estaba muy enojada. Tenia ganas de ir golpear a cualquier persona. Se que estoy siendo una maldita celosa, lo se. Es que me enoja que la gente juegue conmigo y con mis sentimientos, me jode mucho. Ahorita mismo, estoy imaginando a Bieber y a esa estúpida perra juntos, no lo puedo evitar, soy masoquista.

Tome mi celular y de nuevo marque su numero, con la esperanza de que esta vez me contestara el, y no esa. Dio varios timbrazos, hasta pensé que no se iba dignar a contestar. Intente serenarme y pensar en que jodida excusa iba a decir. Entonces, contesto;


#Vía telefónica#
—¿Hola?—contesto el, cínicamente.
—Bieber—pronuncié secamente—, ¿qué haces?—pregunte. 
—Nada, linda—hipócrita—¿Y tu? 
—Nada—estaba que me moría de coraje—¿Sabes qué?, tengo que largarme, luego que tenga ganas, te marco—el no se digno a decirme la verdad, así que mejor se joda. 
—¿Por qué me tratas así?—cínico. 
—¿Es enserio?, ¿acaso me crees tan estúpida?—pregunte enojada—. ¿con quién estabas, ah?—si, estúpidos celos. 
—Oh, con...—dudo un segundo.—Alex— soltó el nombre de esa... estúpida perra. 
—Alex—repetí a regañadientes—¿no es muy tarde para estar con ella?—cuestione. 
—Si, pero es que vino a Los Ángeles de paso y no tenia donde quedarse, así que le ofrecí que se quedara en mi casa esta noche y... 
—Claro, ¡tu siempre tan amable!—absurda explicación, ¿no? 
—¿Qué tiene de malo?—preguntó—Solo es mi amiga. 
—Pues...pídele a ella que se case contigo—si, echaba chispas.—Yo mientras iré a besarme con Harry Styles—lo se, el no tenia nada que ver. 
—¿Estas escuchándote?—pregunto—Hablas como una maldita despechada. 
—Tengo buenas razones para hablar así—asegure. 
—Dime, ¿fue por qué contesto mi celular?—¡ven!, y luego lo niega. 
—Si, fue por eso, pero... 
—Yo le pedí que contestara, pensé que era Ryan...—¿Qué jodida tenia que ver Butler? 
—¿Qué con el?—pregunte. 
—Es que...solo no tenia ganas de hablar con el, amor—explico. 
—No me digas "amor"—le pedí. 
—¿Qué?, ¿de nuevo vas a dejarme?—estaba enojado. 
—Ya no te sorprende, ¿verdad? 
—Siempre lo haces—se limito a responder. 
—Pues esta vez no—aseguré—. Así que dile a tu Alex que se joda, tu eres MÍO, ¿quedo claro?—era amenaza. 
—¿Tuyo?—sabia que, del otro lado de la linea, el sonreía complacido por mis palabras. 
—Sí, MÍO—repetí. 
—Aún no estamos casados, linda—me recordó. 
—Pues mueve el Bieber trasero y aquí mismo nos casamos a escondidas—ordene enojada. 
—¿Hablas enserio?—ahora mismo, podría estar haciendo sus maletas. 
—No, cariño—pedí un año, ¿recuerdan?—. Te pedí un año—le recordé. 
—Es mucho—se quejó. 
—Si de verdad me amas—hice una pausa—esperaras lo que haga falta. 
—Así sera—aseguró. 
—Bueno, lindo—suspiré—te dejo dormir. Recuerda que TE AMO—enfatice lo ultimo. 
—Lo se amor, Je t'aime. 
—Recuerda hacer llegar mi amenaza a tu amiguita—le recordé. 
—Eres celosa con ganas, ________(tu nombre)—y obvias razones tenía. 
—Solo protejo lo que es mío—repetí las mismas palabras, que el me había dicho alguna vez. 
—Ok—suspiró resignado ante mi terquedad—.Chao, princesa, sueña conmigo—se despidió. 
—Solo en una pesadilla, Bieber—bromeé—. Chao, amore. Te amo más que nadie más, tenlo siempre en claro—le pedí. 
—Siempre amor, adiós. 
—Adiós—colgué. 
#Fin de la vía telefónica#

Me sentí un poco mejor ahora, pero aún tenia esa incertidumbre en mi pecho. Quería sentirme segura de el y no dudar más, pero mi cabeza daba vueltas con la misma historia. Se que el no seria capaz de hacerme algo así, estoy segura. Lo único malo aquí es mi estúpida y maldita conciencia, que me hace desconfiar.

Intente ponerme a hacer algo más productivo. Tome mi guitarra y mi viejo cuaderno, me senté en el sofá y comencé a inventar una canción en mi cabeza. En realidad, no sabia bien cual sería la letra, pero iba tratar sobre perder al amor más sincero del mundo...¿Qué pasa si estas enamorado?, ¿qué ocurriría si la chispa se acabara?, ¿y si tu aún amas?, ¿ podrías seguir adelante con un corazón roto?

De seguro a ti te ha pasado alguna vez. Un día puedes amar con una intensidad admirable, pero...¿qué pasa si la persona a la que amas...ya no te ama más?, ¿seguirías adelante?, ¿te derrumbarías? Esas son incógnitas a las cuales tememos descubrir la respuesta, tenemos miedo a que la verdad nos haga una gran herida en el pecho, tenemos miedo a sentir ese dolor del que tanto huimos.

Pues esta canción hablaría precisamente de esas malditas dudas, esas que son un tabú en nuestro corazón y de tan solo escuchar pronunciarlas se nos hace un gran nudo en el estomago.

Escuche claramente que tocaron a la puerta, así que me pare de un salto y me dirigí a abrir. Ahí, en la acera, estaba mi hermano mayor, Zayn Malik.

—¡Zayn!—grite emocionada.—¡Te extrañe tanto!—le expresé.
—¡Hermanita!—me abrazo fuertemente.—. Igual te extrañe, mi niña.
—¡Wow!, cada día eres más grande...—comenté.
—Y tu te vas haciendo más pequeña—se burlo de mi estatura.
—Estoy en el rango de normalidad—le recordé.
—Claro, lo que tu digas.
—Oh, perdón—me separe de su abrazo—¿quieres pasar?—ofrecí mientras me corría de la puerta y lo dejaba pasar.
—Gracias—entró.

Nos dirigimos a la sala donde yo había estado hace pocos minutos. El se sentó en el sofá más grande, yo me limite a imitarlo.

—¿Estabas componiendo?—pregunto y lanzo una mirada a mi guitarra y mi cuaderno.
—Algo así...
—¿Cómo que "algo así"?—preguntó.
—Es que solo la tengo en mi cabeza. Osea, aún no la escribo—explique.
—¿De qué va a tratar?—hoy estaba curioso.
—Sobre las dudas que tenemos cuando nos enamoramos profundamente y tenemos miedo a responderlas, ya que sabemos que corremos el riesgo de que la respuesta sea dolorosa—explique mi idea.
—Será una buena canción—aseguró.
—Eso es lo que yo...
—Espera...—interrumpió—Préstame tu mano—ordenó.
—¿Para qué?—la extendí.
—Tu anillo...es de compromiso, ¿cierto?—¡mierda!
—Solo fue un regalo...—intenté sonar despreocupada.
—¿Vas a casarte?—pregunto de nuevo.
—Eso creó...—me encogí de hombros.
—__________(tu nombre), dime por favor que no estas embarazada—me rogó mi amigo.
—No digas sonseras—le pedí—. ¡Soy virgen!—lo sé, sonó raro decírselo.
—¿Quién se casa a los 17?—la misma pregunta me hacia yo.
—Aún no voy a casarme, solo fue un compromiso...no hay fecha—aclaré.
—¿El ya lo sabe?—en ese momento, me dio un espasmo en el estomago.
—No, Harry aún no lo sabe—respondí con dificultad.
—Deberías decírselo—me aconsejó.
—No puedo—en verdad, no podía—. No soy fuerte como para verlo sufrir por esto...—es mi mejor amigo, no me gusta que sufra por mi jodida culpa.
—Le va doler más que se lo hayas ocultado—me miró.
—No soy tan fuerte. Es mi amigo y no quiero que sufra por mi—¿a quién le gusta ver sufrir a una persona que tanto quieres?, exacto, a nadie.


No hay comentarios:

Publicar un comentario