—Quiero hacerte sentir mi amor—me dijo cuando nos separamos.
—Ya lo haces, cada día, hora, minuto o segundo que paso contigo lo siento, es la primera vez que me enamoro de verdad—nunca había sentido algo parecido.
El atardecer poco a poco se fue convirtiendo en un manto de obscuridad que nos protegía de todo, el resto del mundo era pequeño ante nuestra burbuja de perfección, solo eramos el y yo, nadie más. No importaba si nos enfermábamos al día siguiente o si habían paparazzis observando, solo disfrutábamos nuestro momento. Seguíamos sumergiéndonos en las aguas azules, Justin besaba mis labios dejando huella en ellos, era una forma muy peculiar de besar, demostraba algo nuevo, algo que aún me cuesta trabajo creer, era una forma de amar como ninguna otra.
—Es hora de la siguiente sorpresa—me aviso aún entre mis labios.
—¿Hay más?—era imposible.
—Si, mucho más.
—Eres increíble—mi voz era un susurro.
Justin me llevo hasta la orilla, ahí ambos salimos y el tomo de una pequeña mesita que había ahí una toalla blanca y me enredo en ella, era suave. Seco mis mejillas con mucho cuidado, después el seco su dorada cabellera, se veía muy sexy, demasiado.
—No entiendo como pasaste de ser un tierno niño canadiense a un sexy adolescente, es increíble—comente yo, creo que moriré.
—Todo mundo cambia, cariño—lo se, el ha cambiado, yo he cambiado, el mundo cambio, ahora el "antes" ha quedado como una sombra borrosa, recuerdos.
—¿Yo he cambiado?—me sentí muy estúpida al preguntar eso. Claro que he cambiado, todos lo hacen.
—Demasiado—ya me lo esperaba—ahora eres otra __________(tu nombre).
—¿A qué te refieres?—insistí.
—Ahora eres muy segura de ti misma, eres abierta a tus sentimientos, mucho más sincera y humilde—comento mi novio.
Comenzamos a caminar hasta alejarnos un poco, nos sentamos detrás de unas rocas, Justin me paso su brazo por la cintura e hizo que apoyara mi cabeza en su pecho.
—Eres lo mejor—Sonreí. Lo abracé por la cintura.
—¿Me dejaras soñar?—pregunto mientras rozaba mi mejilla con el suave rose de su mano.
—¿En qué?
—En que seremos felices toda la vida, que nos casaremos en Venecia, los dos solos, en que tendremos dos hijos preciosos, en que nos aremos viejitos juntos, en que tendremos nietos, en que cuando llegue a la casa podre sentir que me espera mi familia, en que cocinaremos juntos todos los días, en que un día aremos jiras juntos para beneficiar a los necesitados, en que seremos el ejemplo de un amor verdadero y perfecto.
—Aún siento que es demasiado pronto para planear un futuro tan perfecto.
—No lo es—aseguro—para creer en el amor nunca es demasiado pronto—de alguna manera tenia mucha razón.
—Tienes razón—accedí a su punto de vista, nunca es temprano para sentir el amor.
...Al día siguiente...
Me levante y me di una ducha, como siempre me cambie y me puse esto: http://www.polyvore.com/dulce/set?id=90360450 , Justin estaba fuera de la cuidad, ya que daría un concierto de caridad en Atlanta y regresa mañana. Yo, por primera vez en mucho tiempo soy una mujer libre, hoy no hay estudio, ni grabaciones, ni nada, eso me alegra, hay veces que deseo volver a ser esa chica de __________(tu país), siendo "normal" era feliz.
¡Ring!...¡Ring!...¡Ring!...sonó el timbre de mi celular, conteste.
—¿Alo?—conteste.
—¿___________(tu nombre)?—su voz me era familiar.
—Mjm...
—Soy Christian—me recordó.
—¡Chris!—me alegraba escucharlo.
—Hola ___________(tu nombre)—me saludo.
—¿Que pasa?—el nunca e hablaba, a pesar de que ya me había perdonado.
—Necesito tu ayuda.
—¿Para qué?—necesitaba saber.
—Es sobre una chica—¡genial...chicas!
—Ok, ¿vienes a mi casa?—pss...si.
—Ya, estoy ahí en cinco minutos—me aviso.
—Ya, normal.
Baje a la sala de mi casa, ahí estaban Jeremy y mi padre, pase sin prestarles atención y me dirigí a la puerta de mi casa, salí y me senté en los escalones, había sol así que disfrute de el y cerré los ojos. Unos 5 minutos después escuche la voz de Christian, abrí mis ojos y estaba ahí parado, hacia mucho que no lo veía, casi seis meses, me pare y me abalance sobre el, lo abrace.
—¡Christian!—no sabia cual seria su reacción a mi abrazo, ¿Que tal y le incomodaba?
—Hola—me saludo mientras rodeaba mi cintura con sus brazos.
—¿Como estas?—pregunte después de mi efusivo abrazo.
—Bien, creo.
—¿Por qué crees y no aseguras?
—Pues ya te dije, es sobre una chica.
—¿Qué pasa con ella?—pregunte curiosa.
—Vamos a otro lado y te cuento, ¿vale?
—Ya, vamos—no se me daba gana pedir permiso, solo entre por mi bolso y regrese con Chris.
Comenzamos a caminar, no sabia a donde iríamos exactamente, de hecho no teníamos un rumo pero...¿Que más da?
—¿Entonces...que pasa con esa chica?—pregunte de nuevo.
—Bueno, es que esa chica se fue durante mucho tiempo y me lastimo mucho, ahora a vuelto y quiero estar con ella pero...ella esta con otro y me duele, lo peor es que su novio me cae muy mal, lo detesto—esa situación se me hacia un poco familiar.
—¿Puedo saber como se llama tu enamorada?—le pregunte.
—Emm...—se puso un poco nervioso, no lo entendía—no, no puedes.
—¿Por qué?
—¿De que sirve que te diga su nombre?, no la conoces—argumento, algo me decía que la conocía, y perfectamente.
—suspire—Christian...esa chica soy yo, ¿verdad?—no se porque diablos pregunte, solo lo hice y ya.
—Si—miro hacia otro lado.
—Chris...
—No digas nada ________(tu nombre)—me pidió el—solo...solo déjame soñar.
—No te entiendo—le dije viendo su rostro enrojecido.
—Déjame soñar en que aún me quieres—¡pff!, esto era cada vez más incomoda.
—Claro que te quiero Chris...como mi amigo—aclare.
—¿Sabes qué?, olvida lo que dije, ¿quieres?
—Lo que tu digas—me sentía mal por el, era lo menos que podía hacer.
—Oye, te invito al cine, ¿quieres?—me propuso.
—Claro—¿quién no?
—Ya, vamos.
Por ser "celebridades" los dos vivíamos en los vecindarios más exclusivos de L.A y por lo tanto todo quedaba cerca, para el cine solo necesitábamos caminar y ya.
—Me doy cuenta de que has cambiado mucho—comento el.
—¿En qué sentido?
—En todos, por ejemplo, la forma en la que te vistes ya no es la misma a la de cuando eramos novios—me dijo.
—Todos cambiamos—le recordé.
—Ya me lo han dicho—aseguro sonriendo, era la sonrisa más falsa del mundo.
Cuando llegamos al centro comercial entramos y de directo nos fuimos al cine, mucha gente se nos quedaban viendo con una cara de curiosidad que nos decía: "¿son ustedes?", era incomodo.
Escogimos entrar a ver "Amanecer", compramos nuestros boletos en la taquilla y luego fuimos a la dulceria. Aún estábamos incómodos, yo intentaba disimularlo un poco pero el lo noto aún así.
—_____________(tu nombre)—voltee a verlo sin muchas ganas.
—¿Qué?
—No te sientas incomoda, yo entiendo, solo somos amigos—me aseguro.
—Gracias.
Intente olvidar mi estúpida incomodidad, el ya había dicho, "solo amigos", no debía preocuparme, es ilógico, demasiado. Cuando terminamos de comprar entramos a la sala del cine, nos acomodamos en nuestros asientos, la película comenzó, intente concentrarme en ella, lo logre, no del todo, pero si en parte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario