Narra _______tu nombre
Cuando llegamos a la casa de Christian, el seguía enojado, yo pensé en disculparme, pero después pensé, ¿Por qué disculparme?, yo no le hice nada, el es el que se toma todo muy a pecho, es…sentimental.
El me miro con una cara de"¿Ahora qué?", yo mire hacia otro lado, cuando lo hice vi de reojo a Caitlin.
-Hola ________(tu nombre)-se acerco a nosotros.
-hola Caitlin-la salude.
-¿Que hacen?-pregunto.
-Na...-no termine la palabra porque Christian me interrumpió.
-¿Que hacen?-pregunto.
-Na...-no termine la palabra porque Christian me interrumpió.
-¿te importaría dejarnos solos?-pregunto Christian a Cait.
-Hay enano, eres irritante-le dijo.
-Sí, sí, ahora vete-la corrió.
-No Cait, quédate-en verdad, no quería estar sola con Chris, y menos si él estaba en ese plan.
-No te preocupes _________(tu nombre), yo voy a estar en mi habitación, por si quieres subir.
-ok-asentí.
Y se fue, ella era el tipo de personas que no se entrometía en la vida de los demás, a no ser que fuera alguien muy importante para ella.
-¿Qué quieres hacer?-pregunto forzadamente mi novio.
-Enserio, si vas a estar en ese plan mejor me voy, no quiero que estés incomodo-y era cierto, no lo iba a aguantar, y menos con ese humor de perros.
-No estoy incomodo-aseguro.
-No intentes mentirme, se que lo estas, se nota a kilómetros.
-lo que ocurre es que exageras la situación, yo no le gusto a Fernanda y punto-se notaba que estaba intentando tener paciencia conmigo.
-Bueno, está bien, solo que me pongo así porque eres MI novio, solo MIO-resalte la palabra.
-¿te digo un secreto?-me ofreció.
-Si quieres-deje sin interés, obviamente no le iba a decir "haber, si, cuenta".
Se acerco a mi lo suficiente para quedar frente a frente.
-me encanta que te pongas celosa, eres muy adorable-me susurro al oído.
-Mjm…te creo.
-Enserio-me aseguro.
-pues por eso, te creo-y si, le creía.
-¿Entonces te quedaras?-me pregunto.
-No, tengo que ir a casa.
-¿Me vas a dejar solito?-hizo un puchero adorable.
-Sí, lo siento-me disculpe.
-Bueno, ya que te tienes que ir, y no te veré hasta mañana en la escuela, ¿Me das un beso?-me pidió.
-¿Cómo logras ser tan convincente Beadles?-le pregunte.
-Soy tierno-me agarro de la cintura y me atrajo hacia él.
Nos dimos un beso, fue largo y bastante tierno, estaba enamorada, todos sus besos me parecían increíbles, aunque para los demás fueran basura.
-Nos vemos mañana-me despedí.
-Te extrañare todo el día-hizo berrinche.
-Yo también-hice un puchero-pero para eso existen los celulares-argumente a favor de la tecnología.
-Bye hermosa-me dio un beso en la frente.
-Chao lindo-me despedí, en verdad me dolía estar lejos de él.
Y sí, me fui a mi casa, no estaba lejos, así que llegue en menos de diez minutos.
Narra Justin
Hoy regrese a Atlanta, estaba emocionado porque vería a mis amigos, en especial a ________(tu nombre), el único problema es que me detesta, no importa cuántas veces le demuestre que no soy ningún engreído superficial, para ella sigo siendo Justin Gayber, el chico al que mas odia.
Cuando llegamos a Atlanta Kenny me llevo a casa, no quería estar ahí, además mama había salido. Decidí ir a ver a Jeremy a se casa, él y yo nunca habíamos hablado lo suficiente para considerarnos el uno al otro amigos, ya era tiempo.
Salí de mi casa y fui a la de _______(tu nombre), cuando llegue toque a su puerta, una señora de pelo castaño me atendió.
-Hola, ¿En qué puedo ayudarte?-me pregunto amablemente.
-¿Se encontrara Jeremy?-pregunte.
-No, salió hace un rato, pero ya no tarda, si gustas esperarlo, puedes hacerlo-me ofreció.
-Emm…ok-acepte.
-Bueno, entonces pasa.
Entre y la señora cerró la puerta, yo me quede parado en medio de la sala de visitas y la cocina.
-¿Entonces eres amigo de mi hijo?-pregunto para hacerme la plática.
-Emm…si.
-No pareces muy convencido.
-lo que ocurre es que lo conozco de hace poco-le explique.
-Oh…y… ¿Cómo te llamas?-me pregunto.
-Justin Bieber-le dije con toda naturalidad.
-Con razón te me hacías conocido, eres el cantante-exclamo sorprendida.
-Eso creo-fui modesto.
Ella paso a la cocina, yo me quede ahí parado.
-Bueno, Justin, para que no te aburras, ¿Quieres ayudarme a cocinar?-me ofreció.
-Emm…ok-acepte, ¿Qué tan difícil podía ser?
-Ven, ayúdame a…cortar verduras, ¿quieres?
-Sí.
Lave mis manos y me puse a cortar verduras, no era tan difícil, solo tenía que cuidar mis dedos y listo. Estaba bastante concentrado en mi tarea de cortar verduras, era algo divertido, a lo mejor porque era la primera vez que lo hacia.
-hola Mamá.
Ella me saco de mi tarea, no la había notado hasta que la escuche, voltee a verla, ella me observaba con
esos hermosos ojos marrones que tanto extrañaba yo.
-Hola nena-la saludo su mama, se notaba que la quería mucho.
-¿Quieres que te ayude?-ofreció _______(tu nombre) a su mama.
-Emm...Si, creo que Justin necesita ayuda-le dijo.
-Ok-acepto ella.
Ella después de lavar sus manos y tomar un cuchillo se acerco a mí, su mama salió de la cocina, dejándonos solos.
-Hola Justin-me saludo ella.
-¿Qué?-pregunte extrañado.
-Hola Justin-volvió a repetir ella.
-¿Por qué no me dices Gayber?-le pregunte, era genial que no lo hiciera, pero aun así era extraño.
-porque me di cuenta de que no eres tal estúpido como yo creía-me explico sin dejar de cortar verduras.
-Oh… ¿y?, ¿Cómo vas con Chris?-le pregunte, se que fui estúpido al preguntar por su relación con Chris.
-¿A qué te refieres?-pregunto cofundida.
-Son novios, ¿No?-me dolía preguntarle eso.
-Ahh…pues, creo que…bien-me respondió incomoda.
-¿Te gusta?-se escapo esa pregunta de mis labios, eran muy tontas mis preguntas, ahora si podía ella decir que era un completo idiota.
-Obviamente sí, no estoy con el porqué lo odio-su respuesta fue como una puñalada a mi corazón.
Después de eso regreso su mama, ya habíamos terminado de cortar la verduras, así que salimos de la cocina, ______(tu nombre) fue al jardín trasero de su casa, yo la seguí.
-¿Y?, ¿Qué tal tu concierto?-me pregunto.
-Genial-respondí.
Ella fue a sentarse en un columpio de esos que cuelgan en los arboles, yo me senté en uno que había a su lado.
-¿Me empujas?-me pidió ella.
-¿Tengo qué?
-Sí-me respondió.
Yo me pare del columpio en el que estaba sentado y fui detrás de ella, la empuje al principio despacio, pero después lo hice más rápido, era divertido, me recordaba a cuando cuidaba a Jazzy.
-Basta Biebs!-pidió ella.
-No-la empuje con más fuerza.
-Basta, moriré!-exagero.
Detuve el columpio y ella se intento parar, pero su equilibrio fallo, yo la agarre y sostuve antes de que azotara en el piso, el tenerla entre mis brazos hizo cerrar esa herida en mi pecho, podía sentir el calor de su cuerpo contra el mío, ella me miraba fijamente a los ojos, esos enormes ojos marrones me hacían sentir en otro planeta, tal vez fue mi imaginación, pero en sus ojos podía ver que una parte de ella, tal vez diminuta, deseaba estar conmigo y no alejarse nunca, no lo sé, a lo mejor estoy desvariando, llámenme loco si quieren, pero me había convencido, esa diminuta fracción de su ser, me amaba tanto como yo a ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario